El Senado, donde tiene mayoría el Partido Demócrata, ratificó por 74 votos contra 26 el plan aprobado la noche del lunes por la Cámara de Representantes donde tiene mayoría el Partido Republicano.

El acuerdo -que queda aprobado en el día en el cual, según el Departamento del Tesoro, EEUU podría haber caído en la cesación de sus pagos- incluye un aumento de la deuda autorizada por el Congreso estadounidense y reducciones de al menos 2,1 billones de dólares en los gastos del Gobierno a lo largo de la próxima década.

En este marco, Obama afirmó que este acuerdo es sólo un “primer paso” hacia una economía saneada y agregó que se necesitará que todo Washington “trabaje en conjunto” hacia un plan de responsabilidad “compartida”.

“Esto es sólo el primer paso, este compromiso requiere que los dos partidos trabajen juntos en un plan más amplio para reducir el déficit, que es importante para la salud a largo plazo de nuestra economía”, dijo Obama.

Además, desde el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca, el Presidente de los EEUU dejó en claro que espera que surja una reforma impositiva de las deliberaciones de una nueva comisión bipartidista creada en la legislación, y afirmó que un “acercamiento balanceado” donde los ricos paguen más impuestos es necesario para una mayor reducción del déficit.