El gobierno de EEUU sólo se planteará el uso de armas atómicas en "circunstancias extremas", según su nueva estrategia nuclear, dada a conocer ayer y que también define el terrorismo nuclear como el peligro "más inmediato" de la actualidad. La medida se conoce un día antes de la firma con Rusia en Praga de un nuevo tratado de reducción armamentista.
Dentro de esta nueva estrategia EEUU se compromete, con ciertas precauciones, a "no utilizar ni a amenazar con armas nucleares" a los países que no cuenten con estos arsenales y cumplan sus obligaciones dentro del Tratado de No Proliferación (TNP).
El secretario de Defensa norteamericano, Robert Gates junto a la secretaria de Estado, Hillary Clinton presentó desde el Pentágono el documento denominado "Revisión de la postura nuclear (NPR, su siglas en inglés), que está centrado en cinco "objetivos claves" e incluye "cambios significativos" para la estrategia nuclear de los Estados Unidos.
En caso de que esos países atacaran a Estados Unidos con armas biológicas o químicas, Washington respondería con una fuerza "militar convencional devastadora".
Pero EEUU, matiza el informe, se reserva el derecho de modificar su compromiso ante el "potencial catastrófico de las armas biológicas y los rápidos avances" en esas tecnologías.
En el caso de los países que no respeten el TNP, Estados Unidos sí prevé "una estrecha gama de circunstancias en las que las armas nucleares pueden jugar un papel".
Por ello, señala que no está dispuesto a declarar que utilizará "exclusivamente" su arsenal atómico en caso de un ataque nuclear por parte de otro país, como habían esperado algunos sectores progresistas.
Sí subraya que trabajarán "para establecer las condiciones en las cuales se pueda adoptar con seguridad esa política" en el futuro.
El informe advierte también de que el terrorismo nuclear es el "peligro más extremo e inmediato" de la actualidad y grupos como la red Al Qaeda están dispuestos a utilizar bombas atómicas si logran hacerse con ellas.
Por su parte, Obama dijo que la nueva política de defensa estadounidense es un "paso significativo" hacia la reducción del papel de las armas nucleares en la estrategia de seguridad, que asimismo mantendrá un "disuasivo nuclear seguro y eficaz" mientras existan armas nucleares en el mundo.
