El presidente de EEUU, Barack Obama, prometió ayer que actuará con "mayor urgencia" para fortalecer la seguridad aérea como consecuencia del fallido intento de hacer explotar un avión en Navidad, mientras busca limitar el daño político por el hecho.
Luego de una reunión con su equipo de seguridad nacional, Obama criticó a la comunidad de inteligencia, diciendo que tenían información que podría haber evitado el intento de ataque del 25 de noviembre, pero no pudieron atar los cabos.
Prometió cambios en especial en el sistema de "lista de atención" a terroristas del Gobierno, que fue duramente criticada por no identificar la amenaza en el intento de ataque en Navidad.
"Quiero que nuestras revisiones adicionales estén listas esta semana", dijo Obama en la Casa Blanca. "Quiero recomendaciones específicas para tomar acciones para corregir lo que ocurrió mal. Quiero que esas reformas sean implementadas inmediatamente para que ésto no vuelva a ocurrir y que podamos prevenir futuros ataques’, agregó.
En su primera jornada completa de trabajo desde que volvió de sus vacaciones en Hawai, el presidente enfrentó el desafío de responder a las preocupaciones de seguridad nacional. La administración está a la defensiva después que fallos de
inteligencia permitieron que un nigeriano con supuestos lazos con miembros de Al Qaeda en Yemen abordara el 25 de diciembre en Amsterdam un vuelo trasoceánico.
El hombre es acusado de intentar hacer estallar el avión con explosivos que llevaba escondidos en sus calzoncillos. Las agencias de espionaje estadounidenses tenían datos sobre el sospechoso, Umar Farouk Abdulmutallab, de 23 años,
pero no cruzaron la información que lo hubiera puesto en la lista de personas que no tienen autorizado abordar un avión.
Según Obama, la comunidad de inteligencia tenía suficiente información para haber detectado y "potencialmente" desarticulado el atentado fallido. "Pero la comunidad de inteligencia fracasó a la hora de conectar todos los datos, lo que habría colocado al sospechoso en la lista de personas a las que no se permite volar", subrayó Obama. Insistió en que las fallas fueron "inaceptables" y que "no tolerará" nuevas falencias en los servicios de inteligencia.
Obama ordenó, entre otras medidas, la actualización del sistema de listas de sospechosos con el que actualmente trabajan los departamentos de aduana y de seguridad en los aeropuertos.
Existe un listado general de personas posiblemente vinculadas al terrorismo que consta de 550.000 nombres a los que se permite viajar a Estados Unidos, aunque bajo especial observación.
También hay una lista menor, de unas 15.000 personas, con las que se adoptan medidas extraordinarias y que pueden ser rechazadas o admitidas en función de las circunstancias de cada momento. Y, por último, hay un tercer grupo de unos 4.000 a los que se prohibe embarcar con destino a Estados Unidos. Abdulmutallab estaba en la primera de esas listas, pero no en las otras dos.
