Buenos Aires, 16 de marzo.- Una joven de los Estados Unidos le confesó en un reality show a su familia que desde hace cinco años consume esmalte de uñas como si fuera caramelos.
Si el caso de la adolescente que toma nafta no fue lo suficientemente llamativo, el show "My strange adicction" presentó esta semana el caso de Bertha, una joven de Florence, Alabama, que confesó su fijación con los esmaltes para uñas.
Una cosa es tener la obsesión de las uñas perfectas, pintadas de colores brillantes o nacarados. Pero en el caso de Bertha, su elección de esmaltes no se rige por la moda, sino por el apetito, ya que se los toma.
Todo empezó cuando la joven sucumbió al olor tentador de los cosméticos y actualmente gasta 75 dólares por semana. "Si me peleo con mi novio, tomo esmalte. Si tengo un mal día en el trabajo, también", contó la chica, de 23 años, durante el programa.
El color preferido de Bertha es el azul y lo consume desde el frasquito, o pintando su lengua con el pincel, según el sitio Yahoo! OMG.
