Venezuela, 22 de febrero.- Dirigentes de la oposición venezolana y representantes estudiantiles encabezaron este sábado una multitudinaria manifestación opositora en Caracas y establecieron una agenda de exigencias al Gobierno entre las que figuran la libertad de los detenidos y el castigo a los culpables de represión en las marchas. En simultáneo, miles de personas vestidas de rojo y blanco y con flores en sus manos participaron de una "marcha de mujeres por la paz y por la vida", denunciando la violencia y los destrozos causados en el marco de las protestas estudiantiles.
El líder opositor Henrique Capriles, gobernador del estado de Miranda, encabezó una manifestación en la que condenó de nuevo la violencia, llamó a no protestar en horario nocturno y a no bloquear las calles, al tiempo de exigir rectificaciones al Gobierno y la libertad del dirigente político Leopoldo López.
Capriles, que fue precedido por otros miembros de la oposición como María Corina Machado; el alcalde metropolitano, Antonio Ledezma, y el gobernador de Lara, Henry Falcón, así como de los portavoces universitarios leyó un listado de exigencias junto al líder estudiantil Juan Requesens.
"Queremos la libertad de todos los estudiantes detenidos, queremos la amnistía de todos los estudiantes que han sido sometidos a un proceso judicial", dijo Capriles.
En el listado figura también la exigencia de libertad para López, recluido en una prisión militar desde el martes acusado de varios delitos, entre ellos, asociación para delinquir e instigación y señalado por el Gobierno como causante de la violencia al término de una marcha el pasado 12 de febrero.
En tanto, durante el acto con el que concluyó la marcha de mujeres chavistas, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, informó que fueron identificados los responsables de colocar el alambre con el que se degolló anoche un joven motociclista al pasar por una barricada, y aseguró que "irán presos".
Además, Maduro informó que en un allanamiento se encontraron más de un centenar de armas caseras, y mostró una especie de bomba rellena con clavos. "Les llaman Ben Laden, y las llenan de clavos para tirárselas a la Guardia Nacional y provocar la muerte", aseguró el mandatario.
Una de las mujeres que concurrió al acto, Josefina Lisset, de 54 años, estudiante universitaria gracias a un programa social, consideró: "Venezuela es un país de paz y no puede venir a transformar lo que es. ¿Por qué vienen estos estudiantes? Somos gente de paz. Esperamos que todo se normalice. Que dejen gobernar a este presidente, que fue electo democráticamente".
