Es el mejor jugador del mundo en la actualidad. Eso no amerita siquiera discusión. ¿El mejor de la historia? En el podio, seguramente. En su equipo se cansó de convertir en conos a los rivales pero en la Selección le cuesta y mucho. Pese a jugar el mejor torneo en lo individual con la albiceleste, al 10 no le alcanzó para alzarse con esta Copa América y, para colmo de males, erró su penal en el momento decisivo.
Argentina pierde, la culpa es de Messi. Así, siempre desde hace años. Con esa durísima sentencia, gran parte de los hinchas argentinos lo condenan y crucifican. “En España gana todo y aquí desaparece”, es la muletilla elegida. La diferencia es clara. En el conjunto catalán se respalda en un equipo que juega para él. Messi puede apoyarse en jugadores de la talla de Iniesta, Neymar y Suárez. Pero ¿qué hacer si Higuaín falla lo imposible, si Di María se lesiona con sólo pensar en una final o Agüero juega un partido bien y diez mal?
Las críticas son durísimas, crueles, despiadadas. Inmerecidas, por sobre todas las cosas. ¿Cómo no va a querer renunciar si frente a Estados Unidos era un semi Dios y ayer era casi merecedor del infierno? Es demasiado peso para una sola persona. Que no canta el himno, que no demuestra sus sentimientos, que es frío, que juega por dinero… Todas, excusas ridículas para minimizar al mejor futbolista de todos. ¿Quién sino Messi puede sacar campeona a esta selección llena de frustraciones?
¿La culpa es de Messi? ¿Y Martino? Sacó a Di María y puso a Kranevitter, estando Lamela y Gaitán en el banco. En este ‘fracaso’ argentino, Lionel es el responsable menor. Sí, erró su penal, pero si Maradona falló, cualquiera puede hacerlo. Es meramente estadístico.
Sin La Pulga en cancha, sus compañeros sufrieron para ganarle a Panamá en la primera fase. A PANAMÁ. Hasta que entró él y frotó la lámpara. Ni siquiera puedo imaginar un seleccionado sin Messi. Debe ser difícil estar en su lugar, sintiendo el peso de millones que ante el mínimo fallo, lo crucificarán.
No te vayas, Messi. No nos dejes sin tu magia. Esperá por nuevos compañeros, que la revancha llegará. Y gracias por nacer argentino.
