Dos afiliados que forman parte del armado de una línea opositora a la conducción del PRO denunciaron que sufrieron ataques a pedradas en sus respectivos hogares en el lapso de horas. Uno de ellos, Fernando Merino, lo atribuyó a la interna, destacó que provino del sector oficialista, pero desligó de responsabilidad a las autoridades y señaló que “fue un fanático”. La otra damnificada, Marcela Alaniz, dijo que no puede apuntar contra el sector que lleva las riendas partidarias, pero que es “mucha casualidad” y llama la atención la coincidencia de metodología y horarios. Además, los hechos se produjeron un día antes de que el espacio al que pertenecen lleve a cabo la convocatoria para sumar simpatizantes (Ver recuadro).
Merino contó que a eso de las 5 del lunes sintió un fuerte estruendo en la puerta de su casa de Capital y cuando se levantó descubrió que habían arrojado una piedra del tamaño de un mosaico. El hombre señaló que su esposa luego radicaría la denuncia en la Seccional 4ta. Por su parte, Alaniz explicó que también en la madrugada de ese día le arrojaron tres piedras a su casa, pero que, al no tener pruebas, no puso la denuncia. El primero dijo que intercambió mensajes con el presidente del PRO local, Eduardo Cáceres, y con el secretario del partido, Enzo Cornejo, quienes repudiaron el hecho. De todas formas, del sector oficialista no hubo declaraciones oficiales. Pese a los ataques, tanto Merino como Alaniz afirmaron que seguirán trabajando para convocar a los afiliados para democratizar el partido, para que haya participación y que las decisiones se tomen por consenso. El sector opositor critica la forma de conducción que lleva adelante Cáceres y reclama una apertura en la fuerza.
