En el cotidiano encuentro con personas es común escuchar quejas sobre el cambio de valores en la sociedad actual, lo difícil que resulta la convivencia con algunos grupos etarios, otros sostienen que es imposible vivir en el mundo hoy en día y la eterna frase que viene reiterándose de generación en generación "la juventud está perdida+.
Esto me lleva a reflexionar y elaborar algunas conclusiones o cuestionamientos, por ejemplo: ¿Según qué o quién están cambiados los valores?; no es imposible vivir en este mundo porque de hecho lo hacemos millones de personas. La eterna frase, seguirá para las generaciones venideras, como bandera enarbolada de quienes son poco propensos al cambio de los tiempos. En mi opinión, venimos como género humano, atravesando un proceso continuo y brusco de cambio y adaptación sucesiva desde los últimos cien años.
Dentro de esta metamorfosis, se encuentra un fenómeno social, que cada vez adquiere formas diferentes, llevada a cabo principalmente por los jóvenes, sumando diversidad de objetivos, y que echa por la borda la mayoría de las quejas referidas a las "conductas sociales+ de hoy y convierte a la eterna frase mencionada en una falacia de nivel equivocado: el voluntariado.
El voluntariado ha existido de distintas maneras a lo largo de la historia. En este proceso, y ubicándonos en los últimos 100 años, se puede visualizar a mi criterio, dos grandes etapas. La primera, en la cual personas de alto poder adquisitivo y tiempo disponible (voluntarios) se decidían a brindar asistencia a necesidades básicas insatisfechas de diferentes sectores (beneficiarios), que según sus propios criterios eran "necesitados+, estableciendo una relación estrictamente vertical, entre el "voluntario+ y el "beneficiario+ y marcándose una enorme brecha social, cultural y económica entre ambos grupos. La segunda etapa, que considero en un período más evolucionado, es aquella en la que no es imprescindible pertenecer a sectores sociales con mayores recursos económicos para ser voluntarios, es más pertenecen en ocasiones al mismo sector social, porque comparten necesidades. Observamos así, por ejemplo, el surgimiento de comedores comunitarios, organizados por y para personas que no satisfacían su necesidad básica de alimentación. En esta etapa, se pierde el verticalismo, para dar lugar al "paralelismo+.
En ambas etapas puede observarse en los voluntarios un notable deseo no solo de brindar elementos o servicios al beneficiado, sino de brindarse. Esta motivación puede nacer en mi opinión en un sentido puramente filantrópico o religioso, este último se diferencia fundamentalmente en el hecho que ve en el otro, "un hermano+. Ambas son totalmente válidas para el voluntariado.
Considero que estamos en franco desarrollo de una tercera etapa. La misma se diferencia de las anteriores por algo fundamental, hoy se considera al voluntario también como un ser sujeto de derecho, ¿o es que acaso no puede considerarse derecho,el de disfrutar vivir como voluntario en diferentes áreas? Se ha invertido de alguna manera lo que se daba al principio, "dar lo que sobraba+ sean cosas materiales o tiempo. Hoy veo que la mayoría "ocupa+ su tiempo en grupos de voluntariado como opción primordial, originando en muchos casos, fundaciones u organizaciones que cuentan con ingresos que les permiten aunar el voluntariado con su medio de vida, ellos hoy en día se consideran a sí mismos los "privilegiados+, dado que han hecho del ser voluntario, una opción de vida.
Otro grupo de importancia numérica continúa llevando a cabo acciones solidarias, no con el tiempo que les sobra, sino "invirtiendo+ el mismo: restado al descanso, a la familia, a los amigos y al mismo trabajo, considerándose a sí mismos "disponibles+. Estas acciones solidarias abarcan un importante abanico de opciones, desde la ayuda básica de ropas y alimentos, bancos ortopédicos, de medicamentos, de anteojos, apoyo escolar a niños y jóvenes en riesgo social, apoyo psicológico a víctimas de violencia de género, abrigo y comida a indigentes sin techo, hasta hogares en tránsito, cuidado y adopción de mascotas.
Ambos grupos, los "privilegiados+ y los "disponibles+ han logrado dar otra dimensión al voluntariado, porque han demostrado socialmente que en el simple hecho de dar, no "gana+ más quien recibe, sino quien "da+; dicho de otra manera, el voluntario es también el beneficiado.
Finalmente, podría decir que en este mundo de hoy no es imposible vivir, porque la gente está cambiando su escala de valores, en algunos casos se hace más sencillo, dado que muchos han comprendido y experimentado el "gozo de dar o darse+, no lo que sobra, sino lo que tienen y parafraseando al Lic. Claudio Equiza, "tratan de compartir sus pobrezas+, teniendo quizás de manera inconsciente, una idea fuerza proveniente de una súplica del reconocido "pobrecillo de Asís+ … es dando como se recibe.
