El conflicto que protagoniza la ahora expareja formada entre Jimena Barón y Daniel Osvaldo ocupó la atención de las redes y programas mediáticos al difundirse ayer por la mañana que la actriz iba a denunciar al jugador de fútbol por violencia de género, actitud que pospuso luego según su abogado.

“La denuncia formal no la hicimos. Tampoco nos reunimos con el abogado de Osvaldo en la Oficina de Género de la Corte Suprema”, dijo Eduardo Sande, abogado de Barón. El letrado explicó que el domingo “Jimena estuvo a punto hacer la denuncia contra el jugador Daniel Osvaldo por ejercer violencia de género a través de mensajes de texto amenazantes”.

Y aclaró que “ella se empezó a preocupar cuando ayer (por el domingo) empezó a recibir primero por Whatsapp y después por mensaje de texto que él iba a ir a la casa a hacerle un escándalo”. Éste, según el abogado, “no es un caso de violencia de género física sino mediática y económica, que son otras modalidades contempladas en la Ley 26.485, de Protección Integral para Prevenir”. Por la noche, la propia actriz manifestó que “yo no quiero estar cubriéndome del padre de mi hijo que me diga que no trabajo, que soy una prostituta. Que quede claro. Se convirtió en un torbellino de persona”.

Osvaldo y Barón ya habían sido noticia por escándalos sobre supuestas infidelidades del futbolista, al que se la adjudican relaciones con al menos tres ‘terceras en discordia’, la última de ellas, la cantante de rock Militta Bora, con quien se habría realizado un tatuaje en simultáneo.

Así, el futuro del punta aparece complicado, más allá de saber que su contrato vence el 30 de junio.