Siete personas murieron ayer cuando un hombre empezó a disparar con un arma automática mientras caminaba solo por un centro comercial de la localidad holandesa de Alphen aan den Rijn, para luego suicidarse.
El tiroteo tuvo lugar pasado el mediodía de ayer en la entrada principal del centro comercial conocido como "Ridderhof", a unos 20 kilómetros de Amsterdam, una zona que se encontraba muy concurrida a esas horas.
Hasta anoche se contabilizaban, al menos 10 heridos, aunque, las autoridades locales explicaron en un comunicado que el balance de fallecidos en el incidente es todavía provisional, ya hay tres personas hospitalizadas "en estado crítico", así como otros siete heridos de diversa consideración.
El atacante comenzó a disparar en el estacionamiento y luego entró al centro de compras. Las personas que se encontraban en el lugar comenzaron a correr en busca de protección o directamente se escondieron dentro de los locales cuando el hombre comenzó a disparar.
"Vi a una mujer a la que conozco caminando por el otro lado. Quería entrar a un comercio cuando un hombre joven y alto se le acercó y le disparó a sangre fría. Siguió caminando tranquilamente y luego disparó a la vitrina del local donde me estaba escondiendo", contó Marjolein Nieuwland a la agencia de noticias ANP.
Esta agencia citó al dueño de una tienda de mascotas en el centro comercial según el cual el agresor vació el arma automática disparando sobre la gente y luego se disparó en la cabeza.
"Era alto y estaba vestido con un pantalón de camuflaje", contó una señora mayor a la televisión pública holandesa NOS. "Se movía sin prisa, matando a sangre fría", añadió.
Por su parte, el jefe de la policía regional, Jan Stikvoort, dijo que cuando la policía arribó al lugar, aún se escuchaban disparos. "Mucha gente, mucho pánico, mucha gente pidiendo ayuda", relató.
En tanto, el alcalde de la localidad, Bas Eenhoorn, dijo a periodistas que varios niños habían recibido disparos, pero que no podía confirmar si alguno había muerto.
El autor de la matanza era un holandés de 24 años que formaba parte de un club de tiro. "Fue identificado como Tristan van de Vlis y disponía permiso de porte de armas para cinco tipos de artefacto", declaró a la prensa Kitty Nooy, representante de la fiscalía.
Vivía con su padre cerca del centro comercial.
Su madre indicó que había dejado una carta en su domicilio sin dar detalles de su contenido, agregó la funcionaria.
El alcalde de la ciudad, Bas Eenhoorn, explicó en rueda prensa que el centro comercial fue acordonado para facilitar las investigaciones sobre los hechos.
"Siempre se espera no vivir una cosa como ésta", declaró el alcalde, quien precisó que "como medida de seguridad" también se han evacuado otros tres centros comerciales de la ciudad. Ya que las autoridades hallaron en el auto del tirador una carta en la que aseguraba haber puesto bombas en tres shoppings.
"Es increíble que se haya producido semejante hecatombe en nuestra ciudad, en un día tan hermoso", declaró Bas Eenhoorn, alcalde interino, quien presentó sus saludos a las familias de las víctimas. Mientras que la reina Beatriz envió un mensaje de condolencias para los familiares.
