Pasaron poco más de 24 horas desde que un matrimonio y sus 3 hijos menores fueran blanco de un violento asalto en su casa de Santa Lucía (ver aparte), y de nuevo, durante la madrugada de ayer, otra familia fue presa de un hecho calcado. Esta vez le tocó a una pareja y su hijo con esclerosis múltiple (una enfermedad que ataca el Sistema Nervioso Central), que viven en Trinidad, Capital. Dos sujetos armados sorprendieron en la puerta al jefe de hogar cuando regresaba de una cena y lo redujeron a golpes. Luego, los malvivientes dominaron al resto de la familia y robaron de todo: un televisor LCD de 32 pulgadas, una netbook, algunas joyas, $2.500 y las llaves de la casa fueron las cosas con las que huyeron los malvivientes, precisó Esteban Riveros, la víctima.
Eran las 2,45 cuando Riveros (59 años, empleado de Emicar) regresó de una cena a su casa de Alem 1.730 Sur. Cuando metió el rodado en la cochera, cerró el portón y se quedó haciendo el "paso" de GNC a nafta, "porque sino al otro día no arranca", contó.
Después encaró hacia la puerta y la abrió. En ese momento escuchó un tropel y cuando giró, un sujeto encapuchado le saltó encima y lo empujó al interior. Riveros cayó arriba de la mesa del comedor, pero no se amilanó y enfrentó a golpes de puño al delincuente. La pelea duró poco. Otro ladrón lo encañonó y le dio dos cachazos, uno en la cabeza y otro en la espalda. Luego lo tiraron al piso, relató la víctima.
Al escuchar los ruidos de la pelea, Mirta Díaz, la esposa de Riveros, se levantó y se topó con la dramática escena y en segundos, con uno de los ladrones apuntándole de frente, contó la mujer.
"Nos pedían joyas, plata y nosotros no tenemos. Me sacaron la alianza y otras cadenitas de oro que tenía en una bolsita. Se los notaba nerviosos y lo peor fue cuando revisaron las piezas y vieron a mi hijo sentado en su cama", dijo Díaz.
Ese delincuente encañonó a Sergio (31), el menor de los dos hijos del matrimonio y que padece esclerosis múltiple, y hasta amenazó con matarlo si no le daban dinero. La mujer le rogó al ladrón que no lo lastimaran por su salud. Entonces el malviviente sacó la netbook que compró hace unos meses el muchacho. En ese aparato guardaba información importantísima sobre su enfermedad y apuntes de su hermana Verónica, que es psicóloga, contó Díaz, quien agregó que también le sacaron a su hijo una alcancía con algunos pesos. Además, se llevaron $2.500 que hallaron en distintos sectores.
Después llevaron a las víctimas al dormitorio de Sergio y los ladrones cargaron el LCD y el DVD del comedor, y se llevaron las llaves de la casa. Tras 20 minutos, terminaba el violento asalto.
"Fue una desgracia con suerte. Queremos más presencia policial en la zona, porque hace 2 meses le pasó lo mismo a una vecina. Además, deberían hacer algo con la placita de la esquina, porque atrae malas juntas", relató Díaz.
