Ambas dirigencias hicieron el intento, pero la policía dijo no por razones de seguridad, aunque en el último clásico con ambas hinchadas en el año 2006 no hubo disturbios. Lo cierto es que una vez más San Martín y Desamparados jugarán el partido y sólo podrá presenciarlo la parcialidad verdinegra.
Algo que le quita sentido a la palabra clásico. Hoy a las 16 se verán las caras en Concepción por la 5ta. fecha del Oficial con al arbitraje de Miguel Olivera, quien dirigió el último clásico del año pasado, cuando San Martín ganó 3-0 de local.
Lo sorprendente es que habrá pocos policías, 30 efectivos de la montada, infantería y dos motos estarán afectados al clásico. Una de las motos y efectivos de infantería estarán en la Circunvalación por si decidieran ir hinchas de Sportivo a Concepción.
El comisario de la seccional segunda, Rubén Marinero, que estará a cargo del operativo señaló que "no está permitido ingresar con pirotecnia y encendedores, sí con banderas de palo. Pero después aparecen los petardos, no se como hacen".
La policía está citada a las 13.30 y la gente podrá ingresar a partir de las 14 al estadio y podrá ver en ese horario a la cuarta división. La entrada popular costará 12 pesos y su ingreso será por la avenida Circunvalación. Mientras que la platea saldrá 20 pesos y su ingreso será por calle Entre Ríos.
En cuanto a lo futbolístico ambos llegan necesitados de un triunfo, ya que vienen de perder, están en mitad de tabla y lejos de la vanguardia.
Por el lado de San Martín la novedad más sobresaliente y alentadora es que el volante Alejandro ‘Cano’ Gómez, que integra el plantel del Nacional B, jugará hoy de titular por pedido propio. El Verdinegro llega al clásico algo desmotivado, luego de la derrota 2-0 ante Trinidad. Pero en el último clásico en su estadio ganó cómodamente 3-0.
Mientras que Sportivo Desamparados también llega con una derrota, porque en la fecha pasada cayó 2-0 ante Marquesado en el Oeste.
Pero estos partidos se juegan aparte. Con el corazón. No importan los puntos, sólo interesa ganar y vencer al rival de toda la vida.
