Andes Talleres sigue haciendo bien los deberes. Y ya no es sorpresa, sino un gran candidato al título. El equipo mendocino le ganó ayer a Olimpia 2-0 haciendo gala de un gran aparato defensivo pero siendo letal a la hora de darle forma a sus contragolpes. Después de un primer tiempo parejo y hasta aburrido, se las arregló para marcar en el inicio del complemento y de ahí en más trabajar y regular todo. Los Turcos, que tuvieron más la bocha, no pudieron vencer esa marca a presión y ahí estuvo la clave del resultado.
Empezó a pura marca. A puro celo. Para los dos fue más importante cortar el ataque rival que pensar en la ofensiva propia. Fue todo parejo en el primer tiempo y el complemento pintaba para lo mismo pero una acción actuó como punto de inflexión. Fue casi a los 4′, cuando Miguel Nicolás se filtró por entre los defensores y sorprendió a Fraifer. Un gran gol que hizo que todo cambiara ya que Olimpia salió con todo, despreocupándose por las marcas en defensa. El partido se hizo rápido y el panorama quedó claro: Olimpia siempre al ataque y Talleres permanente a la contra.
Hasta que en el minuto 18 salió una contra rápida encabezada por Matías Fernández, quien le pegó y anotó. Y partido terminado. Porque los Turcos ya no tuvieron fuerza. Sólo desesperación. Antes Talleres ganó bien y se metió en la final. Seña que los mendocinos están mejorando porque en sus dos últimos partidos le ganó a dos grandes de San Juan: Concepción y Olimpia.
