El 7 de octubre de 2001 y el 1 de octubre de 2011 seguirán marcados a fuego para David Páez y Mariano Velázquez. Eran los dos que habían jugado la final del Mundial de hace 10 años cuando perdieron por penales (3-2) y anoche, cuando la revancha podía ser ente el mismo rival e idéntico estadio otro puñal fue directo al corazón. La misma imagen 10 años después, el “Mono” llorando y el “Cachi” destruido. A sus 35 y 33 años respectivamente, y ya en el epílogo de su carrera, incluso Páez se despidió de la selección, el sabor a querer ser más quedó en la nada.
Muchos de los que hace 10 años también sintieron esa frustración, que incluso anoche estaban en las tribunas alentando, se quedaron con esas ganas de revancha que ninguno de los dos pudo tener. Pasaron 10 años y la historia se repitió. En aquel 2001 el “Cachi” Páez afrontaba su cuarto Mundial y ya había ganado el del ‘99 en Reus (España). Mientras que para el “Mono” Velázquez era su debut en un torneo ecuménico, además de ser el más chico del plantel. Muchas finales sobre sus hombros con la nacional y una nueva frustración que se agiganta por ser en San Juan.
Hoy, el “Mono” tiene con esta edición 6 mundiales encima, al igual que David. Con la diferencia que los de Mariano fueron consecutivos, perdió su cuarta final y nunca pudo consagrarse, mientras que Páez volvió al seleccionado tras ausentarse en las últimas tres ediciones.
El tiempo pasó, la maduración les llegó, pero el mismo final los volvió a encontrar y condenar. Quizá no haya una tercera vez para ambos el “Cachi” y el “Mono”, los más grandes, los que tienen la voz cantante y quienes no pudieron tener revancha.
