En EEUU no descartan quitarle ayuda económica a Pakistán, porque funcionarios norteamericanos temen que las autoridades paquistaníes no hayan hecho lo necesario para combatir a los grupos extremistas islámicos en su territorio.
Líderes del Congreso norteamericano sugirieron ayer que EEUU podría eliminar su ayuda anual de casi 1.300 millones de dólares a Pakistán si se comprueba que el Gobierno paquistaní sabía del escondite del líder terrorista Osama Bin Laden, que fue asesinado en una mansión con muros altos en Abbottabad, no muy lejos de la capital de la nación.
La presidenta del Comité de Inteligencia del Senado, Dianne Feinstein, dijo en una rueda de prensa que espera más datos de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) sobre la operación militar en Abbottabad (Pakistán) y sobre cuánto sabía el Gobierno de Islamabad del paradero de Bin Laden.
Estados Unidos realizó la operación sin el conocimiento o consentimiento de las autoridades paquistaníes, lo que ha causado malestar entre algunos líderes en ese país. Es el caso del "número dos" de los demócratas en la Cámara de Representantes, Steny Hoyer, quien dijo que le incumbe al Gobierno pakistaní despejar las dudas sobre su compromiso con la lucha antiterrorista. De no hacerlo, señaló, el Legislativo estadounidense debe al menos explorar la posibilidad de reducir la ayuda a Pakistán.
Aunque EEUU considera a Pakistán un aliado en la lucha contra Al Qaeda y otros grupos terroristas, Hoyer manifestó que, sea contraproducente o no eliminar esa ayuda, "es algo que se debe evaluar". La republicana Susan Collins, miembro del Comité de las Fuerzas Armadas del Senado, también apoya la idea de que el Congreso elimine o recorte sustancialmente los fondos a Pakistán, si se comprueba que ese país llevaba a cabo un "doble juego".
En los corredores del Congreso, los legisladores quieren saber exactamente cuánto sabían las fuerzas armadas y los servicios de inteligencia de Pakistán sobre el escondite de Bin Laden y desde cuándo.
Si bien la mayoría de los legisladores ha elogiado la operación militar, ordenada por el presidente de EEUU, Barack Obama, tanto demócratas como republicanos cuestionan cómo fue posible que Bin Laden estuviera oculto casi a plena vista de las autoridades pakistaníes.
Para el consejero de la Lucha Antiterrorista de la Casa Blanca, John Brennan, es "inconcebible" que Bin Laden no tuviera un "sistema de apoyo" en Pakistán, lo que viene a incidir en las veladas acusaciones norteamericanas de que, al menos hasta la operación contra Bin Laden, Pakistán no hacía lo necesario para combatir los grupos extremistas islámicos en su territorio.
Al negar categóricamente haber ocultado al líder de Al Qaeda, el Gobierno de Pakistán advirtió ayer a través de un comunicado que "este acontecimiento de acción unilateral no autorizada no puede ser tomada como la norma" ni puede convertirse "en un precedente futuro para ningún país, incluido Estados Unidos".
Un comunicado del Ministerio de Exteriores señala que el Gobierno de Pakistán "expresa sus profunda preocupación y reservas por la manera en que el Gobierno de Estados Unidos realizó esta operación sin informar o pedir autorización previamente al Gobierno de Pakistán". El comunicado niega "categóricamente" que las autoridades civiles o militares paquistaníes conocieran de antemano la operación.
