Buenos Aires, 31 de marzo.- Un acto en La Matanza fue la excusa para que la presidenta Cristina Fernández hable en un día que estuvo atravesado por un paro nacional, que para el sector sindicalista que los convocó fue calificado de "contundente".
Para CFK, la de hoy "fue una huelga de transporte", ya que a su entender si los gremios de ese rubro no hubiesen adoptado esa medida, no habría habido paro general.
La mandataria dijo entender que a quien "no conoce la pobreza o la carencia" no le "nazca la solidaridad". Indicó que le "duele más cuando vienen del palo y lograron un trabajo mejor remunerado se olvidan de los que todavía no pudieron" y remató: "Hacen un paro porque quizás tuvieron que dar un poquito de su sueldo para dar agua potable, para los jubilados, para las cloacas".
En un párrafo, Cristina Kirchner, citando a Eva Perón, dijo que "le tengo más miedo al frío a los corazones de los compañeros que se olvidan de donde vinieron que de los oligarcas".
Aunque no lo mencionó -en cambio lo identificó como un "emblema de los 90"-, tuvo un mensaje especial para Barrionuevo. "Se refería a nuestro ministro de Economía como ‘rusito’, por judío", dijo sobre unas declaraciones que hizo temprano el gastronómico. Y se mostró expectante de que la comunidad judía se pronuncie al respecto.
