Casi la totalidad de los sanjuaninos cree que el túnel de baja altura que se construirá para pasar a Chile marcará un antes y un después para la provincia. Así lo revela una encuesta del Instituto de Opinión Pública y Proyectos Sociales (IOPPS) realizada en exclusivo para DIARIO DE CUYO, para determinar la valoración que hace la gente de la vía que unirá San Juan con la IV Región Chilena. En otra pregunta de la medición, el 93 por ciento dice que se trata de la obra más estratégica de la región.

El proyecto del túnel consiguió un impulso fundamental el viernes. Cristina Kirchner y su par de Chile, Sebastián Piñera, se reunieron en el país vecino y firmaron una declaración conjunta, en la que incluyeron una autorización para que el Ente Binacional Túnel de Agua Negra (Ebitan) llame a licitación para construir la obra. Así, la etapa de estudios y negociaciones políticas pasó el filtro más importante y el proyecto quedó encaminado hacia su concreción.

La encuesta del IOPPS se hizo se hizo la semana pasada y más allá de la cumbre presidencial, estuvo apuntada a revelar cuál es el nivel de aceptación que tiene el túnel de Agua Negra como obra ícono y la valoración que hacen de las ventajas que traerá. Puesto en otras palabras, si servirá o no para transformar la provincia y crear oportunidades de desarrollo económico.

Sobre la pregunta de si creen que habrá un San Juan antes del túnel y otro después de su puesta en funcionamiento, el 94 por ciento de los encuestados contestó que sí. La inquietud se refiere a las posibilidades de que la obra despierte un cambio en el perfil de la provincia, que hoy es concebida como un destino terminal. Esto, debido a que tanto en Chile como en la Argentina se basan en proyecciones técnicas que conciben al túnel como una oportunidad de crecimiento debido al movimiento que generará y las inversiones privadas que hará falta realizar en las zonas de influencia para satisfacer la necesidad de servicios de aquellos que elijan transitar por el paso binacional.

El túnel tendrá una extensión de 14 kilómetros, conectará San Juan con la IV Región Chilena y será una salida directa hacía el Pacífico para el Corredor Bioceánico, que parte en el sur de Brasil y atraviesa la región central de la Argentina, rica en producción de alimentos. La inversión que se necesita inicialmente es de 800 millones de dólares, aunque esa cifra seguramente cambiará cuando se ajusten los costos.

Los estudios realizados por consultoras privadas indican que el túnel sanjuanino atraerá a muchos de los transportistas que llevan hacia el oeste productos para exportar al mercado asiático (cada vez demandante de alimentos), al ofrecer mayor seguridad de tránsito ininterrumpido. Sucede que estará a más baja altura que otros pasos cercanos, por lo que se calcula que no se cortará recurrentemente en la temporada invernal por efecto de las nevadas (eso pasa en el Cristo Redentor, en Mendoza) y que podrá estar abierto los 365 días del año.

Consultados acerca de la conclusión de los estudios técnicos, el 74,4 por ciento de los encuestados respondió que está muy de acuerdo y el 17,5 que está bastante de acuerdo. Es decir, consideran que será “una vía ideal para sacar lor productos que se exportan a Asia”.

Desde que se abrió el paso de Agua Negra, los gobiernos de turno han tenido en la cabeza la idea de hacer un túnel. Pero esta es la primera vez que se elabora un proyecto y se consigue plena voluntad política de las administraciones nacionales para avanzar. José Luis Gioja viene diciendo que “es la obra más estratégica de la región” y que servirá para refundar la provincia. Esa afirmación recibió la aprobación de 93 de cada 100 consultados, según la encuesta del IOPPS.

Entre la dirigencia política actual, también hay comunión de ideas sobre el túnel. En plena campaña electoral, el opositor Roberto Basualdo dijo que si hay algo que con los que no puede estar en desacuerdo es con el proyecto de ejecutar la obra.