El momento es crítico y en Sportivo Desamparados decidieron cirugía mayor. Se terminó el ciclo de Dillon y en una semana clave como es cruzarse con un rival directo por la permanencia como Brown de Puerto Madryn, empezó el ciclo de Héctor Arzubialde al frente del Puyutano. Un cambio de timón que busca reacciones y que generó algunas en el propio plantel. Es que Gonzalo Parisi, el carismático goleador de Desamparados, analizó este nuevo proceso desde una cruel autocrítica, responsabilizandose como integrante del plantel de este trance: ‘Yo no creo que la solución sea cambiar de técnico, sea el equipo que sea y el momento que sea. A mi me tocó vivir esto en casi todos los clubes por los que pasé (Platense, Venezuela, Maipú) y aprendí que la gran responsabilidad en todos los pasos de un proceso pasa por los jugadores. Pero ojo, no es que seamos un desastre ni nada de eso. No estamos jugando bien y eso lo admitimos pero también sabemos que los que entramos a jugar y los que podemos revertir esto somos los integrantes de este plantel’.
Llevado ya a analizar lo que significó en el grupo la llegada de Arzubialde, Parisi admitió que el cambio trajo aparejado otro aire, otro ambiente: ’El golpe anímico de la llegada de un nuevo entrenador es bueno y saludable. Pero no podemos caer en que sea eso y nada más. Pueda ser que ganemos, que mejoremos pero que después no nos quedemos en esto nada más. Hay que trabajar mucho más que antes si se puede’.
En el futuro de Sportivo están choques decisivos para permanecer en la categoría y Parisi redobla la apuesta: ‘Cuando llegué de nuevo a Desamparados dije que estaba seguro que se quedaba en la B Nacional y así será. Hay material. Este equipo hizo cosas muy buenas como ganar en Quilmes o golear a Independiente Rivadavia. Esas son muestras de que se puede y de que tenemos argumentos para ilusionarnos. Este grupo quiere revertir este momento difícil y cada día que pasa trabajamos para lograrlo. Hay tiempo, hay material y podemos conseguir el gran objetivo porque en esta encrucijada, la verdad la tenemos los futbolistas’.
