La metodología perversa del paro sorpresivo en los servicios esenciales, que perjudican a los sectores más vulnerables de la sociedad, ha sido encuadrada con severas penalidades del Ministerio de Trabajo de la Nación. Si bien la Comisión de Garantías del organismo se ha expedido sobre el endurecimiento de las medidas de fuerza del Sindicato Médico de San Juan, acentuando las acciones directas que viene realizando la entidad, con paros sorpresivos, el dictamen oficial es aplicable a toda decisión sindical destinada a paralizar prestaciones básicas irremplazables como el transporte de pasajeros y la escuela pública, por ejemplo.

En el caso de los médicos, el organismo nacional determinó que los profesionales de la salud, además de no poder declarar paros sorpresivos, tampoco podrán hacerlo si los disponen para el día anterior o posterior a un fin de semana o un feriado. Además, los paros deberán anunciarse con un mínimo de cinco días de antelación y no se deberán afectar los servicios en los que se atiendan a embarazadas, niños, ancianos y todo paciente con riesgo de vida. De no cumplirse estas pautas, el gremio puede ser sancionado con una multa que va de 1.000 a 5.000 pesos por afiliado que adhiera a la medida, según el informe de la Subsecretaría de Trabajo de la provincia. En cuanto a los directores de los hospitales y los jefes de servicio, la asistencia es obligatoria y todos los médicos permanecerán en guardia pasiva, por lo que pueden ser llamados a trabajar si una emergencia lo requiere.

La huelga intempestiva y dañina, porque afecta a terceros ajenos a la situación, no es parte de la garantía constitucional otorgada para reclamar condiciones salariales y laborales.