Que el fútbol siempre da revancha lo vivenció ayer Luis Ardente, el arquero y capitán de San Martín, quien fue uno de los pilares para el empate y mantener su arco en cero. Y que le sirvió, en lo personal, para sacarse la espina de lo sucedido en la fecha pasada cuando Belgrano empató en tiempo de descuento ante una mala salida y que luego el mismo Ardente se reconoció culpable.
Ayer sacó dos pelotas muy complicadas a puro reflejo, demostrando que su nivel siempre va en ascenso y que un error lo puede cometer. A los 9’ del segundo tiempo le sacó un bombazo a Gamba que se metió arrojándose a su izquierda. Y a los 26’ repitió, pero a puro reflejo, ante el “taco” de Riaño en el área chica.
Fue una pieza clave y tras el juego subrayó que “hicimos un gran partido, sólo nos faltó convertir y ser más profundo. La actitud y las ganas son claves para este equipo, nos falta el gol y de a poco podemos cambiar esta racha. Ahora nos toca Arsenal y si jugamos bien podemos entrar en la historia del club”.
