Durante décadas el inconfundible edificio cubierto de madera y piedra, cuya estructura se asemeja a las construcciones alpinas, estuvo en manos del Ejército. Fue justamente esta Fuerza la que lo construyó en 1948 para albergar a sus oficiales ya que había instalado un destacamento en el corazón de las montañas sanjuaninas. Así se mantuvo durante años y fue conocido como el Casino de Oficiales del Ejército. Apostado justo al lado de la delegación que tiene Gendarmería en Barreal.

Fue en 1983, durante el gobierno bloquista de Leopoldo Bravo, cuando la provincia se hizo cargo del hotel, aunque legalmente recién en 2005 la Nación hizo el traspaso de dominio y el Gobierno local pudo comprar el edificio.

Desde principios de los ’90, fue cuando comenzaron a darlo en concesión a los privados. Pero no hay datos precisos sobre la historia de la administración desde que se hizo cargo la provincia.

Hay datos que aseguran que al menos pasaron por allí tres concesionarios y que la última concesión, en manos de Gamal Uzair, se venció en el 2003. Pero este continuó manejando el lugar a pesar de la caducidad del contrato. Aunque el Gobierno provincial venía amenazando con quitarle el sitio a Uzair desde el 2005, argumentando que no había realizado mejoras en el edificio, fue en el 2007 cuando se hizo y el hotel dejó de funcionar