“A mis 31 años poder jugar una final otra vez, me llena de orgullo. Además, cuando jugué la última, hace tres años, mi nena era muy chiquita y ahora será distinto. Quiero que me vea jugar”, confesó el punta Leo Patti. Y luego, al analizar el aplastante triunfo, Patti tuvo mesura. “Puede haber parecido fácil, pero no lo fue. Para nada. Creo que la clave para cerrar la serie 3-0 fue haber llevado a cabo la táctica a la perfección. Planteamos el partido de una manera y seguimos ese plan al 100 por ciento”, indicó.
