La democracia es el ámbito político ideal para mantener las disidencias y respetar la oposición, porque sea quien sea que gobierne o bien por aquellos, los gobernados, merecen su respeto. Tanto unos y otros constituyen el país y conforman una nación. Sin embargo pese al ejemplarísimo de convivencia de algunos estados americanos es cierto que cualquiera pueda caer en exceso y arremeter contra las ideas opuestas o bien no respetar la autoridad electa.
Domingo F. Sarmiento expresaba "’las ideas no se matan” y particularmente agrego, las personas menos aún. De esto se trata, justamente de no caer en la absoluta intolerancia. Se es intolerante cuando hay falta de habilidad o voluntad para sostener algo. En un sentido social o político, es el abandono de la calma por no aceptar puntos de vista antagónicos u oposiciones de otras personas. En el plano de las ideas, por ejemplo, se caracteriza por la perseverancia en la propia opinión, a pesar de las razones que se puedan esgrimir contra ella. Supone, por tanto, cierta dureza y rigidez en el mantenimiento de las propias ideas.
El gobierno de Nicolás Maduro de Venezuela ha sostenido después de los violentos sucesos en las calles de Caracas, que provocaron 3 muertos y decenas de heridos, "’Enfrentamos un golpe de Estado”. La directora de control ciudadano de ese país sostuvo: "’El gobierno inició el aplastamiento selectivo y ejemplarizante de la disidencia en Venezuela”, por su parte, "’Los estudiantes denunciaron que fueron torturados con electricidad”, reveló el conocido abogado Alfredo Romero. También fueron detenidos 3 periodistas presentes en los tiroteos junto a la Fiscalía.
Desde nuestro país se lamentó el suceso y se observó que experiencias de este tipo tuvieron por muchos años "’en veremos” la situación social propia.
No se trata pues de vencedores ni vencidos, se trata de ciudadanos personas que se irritan de forma diversa. Hay formas de expresar la disidencia o manifestarse dentro del orden y de la ley, evitando que ambos bandos tengan que lamentar víctimas de la violencia. Se trata de proteger la vida, el bien más preciado de las personas, sin necesidad de claudicar en sus posiciones. Venezuela posee riquezas suficientes para que el pueblo no tenga que sufrir y el gobierno debe poner orden asegurar el restablecimiento de los niveles de vida en el corto plazo.
