Por infringir la ley de costas que tiene España, Antonio Banderas y su esposa Melanie Griffith perdieron un juicio con las autoridades urbanísticas. Ahora, la famosa parejita de Hollywood tuvieron que ceder parte de una villa valorada en U$S 7,5 millones a pie de playa en La Gaviota, cerca de Marbella, que adquirieron en 1997.
Las glamorosas estrellas se desprendieron de 14.000 m2. que pasan al estado español, destrozando su jardín y quedando el muro muy cercano a su piscina particular.
