Debutó con 14 años y con la camiseta de Árbol Verde. Con edad de niño, se las arregló y ese zurdo espigado se terminó convirtiendo en la promesa más creíble del fútbol de San Juan. El goleador creció y las vueltas del fútbol lo llevaron a varios intentos fallidos por Francia, Italia y en Argentinos Juniors. Hoy, Gustavo Leonel Pereyra esta de regreso en San Juan tras un paso por el fútbol de la Liga santafesina y lo mejor de todo es que quiere jugar en San Juan, en su tierra: ‘Me pasaron tantas cosas feas que por un momento decidí largar todo. Yo amo jugar al fútbol pero en el medio se te cruza tanta gente que te quita las ganas de seguir. Me pasó y es terrible pero se que con 22 años tengo mucho por recorrer todavía y espero que salga una propuesta concreta para quedarme en mi provincia y demostrar lo que puedo aportar en cualquier equipo. El pase es mío y quiero elegir lo mejor para mi familia. Es una deuda pendiente demostrar lo que puedo hacer con la camiseta de algún equipo sanjuanino’.