La jueza federal argentina María Romilda Servini de Cubría firmó ayer por la madrugada formalmente el pedido para que el empresario Ibar Pérez Corradi sea extraditado al país para comparecer en el marco de la causa en la que está acusado por la autoría intelectual del triple crimen de Sebastián Forza, Damián Ferrón y Leopoldo Bina, en 2008, relacionado con el tráfico de efedrina.
Servini de Cubría ya solicitó a Paraguay la extradición a Argentina de Pérez Corradi. En tanto, el fiscal federal Franco Picardi solicitó ayer al juez federal Sebastián Casanello que también pida la extradición de Pérez Corradi por presunto lavado de activos, según fuentes judiciales citadas por la agencia Télam.
En tanto, la fiscal paraguaya Sandra Quiñónez, quien ayer lo indagó por la falsificación de documentos en ese país, anunció que hoy será la audiencia de extradición a Argentina.
Sin embargo, medios digitales nacionales informaban que Pérez Corradi ya partió anoche desde Asunción (Paraguay), luego de que las autoridades de ese país hicieran lugar a los pedidos de extradición.
Pérez Corradi, prófugo de la Justicia argentina, fue detenido el pasado domingo en un apartamento de la ciudad brasileña de Foz de Iguazú. El detenido fue expulsado a Paraguay, cuya Justicia había pedido su detención por la presunta utilización de documentos de identidad falsos.
En el Ministerio Público de Paraguay, el empresario reconoció formalmente ser Ibar Esteban Pérez Corradi y, si bien se negó a declarar, dijo ante Quiñónez: ‘Solicito a la agente fiscal la seguridad de mi familia aquí en Paraguay, mujer e hijos‘. En tanto, la exesposa de Pérez Corradi, Liliana Aurehhuliu, dijo ayer que desconocía que el ahora detenido tiene una mujer paraguaya y dos hijos pequeños con ella.
Pérez Corradi mantuvo un diálogo con la prensa en el que advirtió: ‘Voy a presentar pruebas porque quiero demostrar mi inocencia‘. Consultado sobre por qué se borró las huellas dactilares, contestó que eso ‘es privado‘ y completó: ‘Quiero seguridad para mí y para mi familia, tengo miedo‘.
Para la Justicia, los empresarios farmacéuticos Forza, Bina y Ferrón querían copar el negocio del tráfico de efedrina y eso habría sellado su sentencia de muerte. La efedrina, precursor químico necesario para la producción de drogas de diseño, es la sustancia clave en el caso. Se trata de un precursor químico prohibido en México y codiciado por los cárteles para la producción de metanfetaminas. De ahí que Argentina se volvió un buen sitio para contrabandearla.
Fue el médico Gustavo Ricchiuto quien, en su declaración, vinculó a Pérez Corradi con el triple homicidio. ‘Pérez Corradi estaba muy enojado, ya que Sebastián Forza se había quedado con el negocio de la efedrina, perjudicándolo, y dijo que había entregado 100.000 pesos para que lo mataran‘, había declarado Ricchiuto. Uno de los condenados a cadena perpetua por los tres homicidios, Martín Lanatta, declaró por televisión que su jefe en una red de tráfico de drogas había sido el exfuncionario kirchnerista Aníbal Fernández. A su vez, Forza es señalado como aportante de la campaña de Cristina Fernández de Kirchner en el 2007. Pérez Corradi era señalado como socio de Forza.
