Tarea poco sencilla la del arquero Diego Pérez, de 19 años, anoche en San Martín. Debía debutar justo en el partido post primera caída ante Quilmes. El juvenil respondió mostrando grandes refuerzos, sobre todo en la primera etapa cuando le sacó el gol a Juárez. Debió sufrir, más allá de los nervios, por un choque con Gigli tras cortar un centro peligroso. En los goles no tuvo culpa, aunque antes de ingresar el balón al arco pudo tocar la número cinco. Mañana se sabrá cuántas fechas le dan a Pocrnjic, que si es más de una provocará que Pérez esté el domingo ante los jujeños. Otra prueba, luego de un buen estreno.