El 10 de abril de 1949, la provincia se vio convulsionada. El tren que venía de Mendoza y se detuvo en San Juan traía al general Juan Domingo Perón y a su esposa, Eva Duarte, "Evita", como la llamaba el pueblo. Era la primera visita del matrimonio presidencial que forjó el movimiento político que modificó para siempre el país, ya que ambos habían estado en suelo sanjuanino, aunque cada uno por su cuenta.

El fundador del peronismo y la "abanderada de los humildes" llegaron para inaugurar, entre otras obras, el dique partidor San Emiliano y durante su estadía recibieron el clamor de la gente. Una multitud acompañó a la comitiva que se desplazó por varios puntos de la provincia. El estadio Abierto del Parque de Mayo fue el escenario del acto central y a la vez, el reflejo de la devoción hacia la pareja presidencial. La visita se daba en un marco especial: 5 años atrás, un terremoto había barrido con la capital provincial, provocando la muerte de 10 mil personas. Perón, por entonces al frente de la Secretaría de Trabajo y Previsión, fue el encargado de la campaña para ayudar a los sobrevivientes y damnificados, mientras que Evita también participó activamente de la iniciativa. Justamente, ambos se conocerían en una velada en el Luna Park mientras recaudaban fondos y donaciones.

La comitiva presidencial llegó a las 8.40 y se dirigió hacia el centro por distintas calles. Pasó por la escuela Cortínez, se detuvo en un puesto sanitario de Alto de Sierra, en los barrios que se estaban construyendo merced a la colecta nacional y visitó el Hospital Rawson. El recorrido siguió con la inauguración del partidor San Emiliano y el broche final fue el acto en el estadio. En su discurso, Perón dijo que "mis sentimientos de argentino están ligados a este San Juan, que en mis primeros pasos en la vida pública quiso la providencia que yo pudiera iniciar una acción en beneficio del castigado pueblo sanjuanino"+. Por su parte, Evita aseguró que la provincia se estaba convirtiendo "en un jardín por el tesón y el esfuerzo ininterrumpido de los hombres de trabajo".

Luego de esa visita, Perón no volvería más a la provincia. Había estado en 1944 por la colecta nacional por las víctimas del terremoto y estuvo presente para la campaña presidencial de 1946. Por su parte, Evita regresaría el 31 de mayo de 1950 para el sepelio del gobernador Ruperto Godoy. Antes también había llegado a San Juan para constatar los desastres del sismo.