El sueño jachallero de saber si en sus entrañas tiene reservas de petróleo se demorará más de lo previsto. A fines del mes de agosto, cuando el gobernador Gioja visitó la gigantesca torre de perforación, se conoció que a mediados de septiembre se dilucidaría si hay o no petróleo en la localidad de Pampa Vieja. Sin embargo, se encontraron que la excavación debió atravesar una capa de roca muy dura y ello está demorando llegar a los ansiados 3.500 metros de profundidad, donde estiman encontrar al menos indicios de crudo. Además se rompió el trépano, que es la punta de la perforadora que hace el agujero -ya fue reparada y se reemplazó por otra-, al igual que sucedió en varias oportunidades en el rescate de los 33 mineros atrapados en un yacimiento chileno.
"Se ha demorado un poco más de lo inicialmente planificado por la empresa, cuando se pasaron los 1.000 metros se encontraron con una caliza muy dura, y en eso se demoró un poco más de lo previsto la perforación. Por esa razón el plazo que calculaban se cambió, y a medida que se avanza con el trabajo se ajustan los tiempos”, aseguró Francisco Alcoba, titular de Energía Provincial Sociedad del Estado (EPSE).
La perforación comenzó el 3 de agosto y desde entonces, excepto contratiempos, ha trabajado las 24 horas del día. Las demoras no dejan de estar dentro "de lo previsto” aseguran, dado que a medida que el trépano avanza se van encontrando con las diferentes cortezas del suelo, muchas de ellas son de roca muy dura, como la que encontraron en este caso apenas pasaron los 1.000 metros.
A partir de los 2.200 metros es la "zona de expectativa” de reserva petrolera, aunque ya la perforación alcanzó los 2.600 metros de profundidad y todavía no hay indicios de presencia de hidrocarburos, según explicó Alcoba. A medida que la maquina va avanzando, se toman muestras del material extraído. "Se van haciendo extracciones del material de la roca o caliza, atravesando distintos pliegues y hay una función que se llama "cuting’, que va haciendo el análisis de cómo es el perfil geológico de lo que se está encontrando. El análisis de la perforación es permanente”, dijo el funcionario
La empresa Oil M&S, a cargo de la exploración en tierras jachalleras, planteó con anticipación que el primer objetivo es alcanzar los 3.500 metros, claro que esa profundidad es sólo un parámetro, porque en el caso que no se encuentre petróleo y en cambio sí se visualizan algunos indicios de hidrocarburos podrían perforar unos cientos de metros más. Alcoba agregó que "el objetivo del pozo es 3.500 metros, puedo encontrar antes y por ahí llego a los 3.500 metros y no encontré nada, y listo dejo o veo los indicios y se decide si se continúa o no”. Si luego de completado los trabajos los resultados son negativos, es decir no hay petróleo ni gas, la firma tiene la posibilidad de seguir buscando en otras zonas cercanas donde de acuerdo a los estudios de mapeo se muestran como sitios con altas posibilidades de contener reservas hidrocarburíferas.
La compañía ya invirtió en Pampa Vieja 1,8 millones de dólares, de una suma global que alcanza los 6,2 millones de dólares y que si es necesario puede llegar a los 7,5.
