El casi 30% de aumento de los precios del petróleo y otras materias primas, el mes pasado, plantea la pregunta de si los gobiernos de Venezuela, Argentina, Bolivia, Ecuador y otros países que dependen fuertemente de las materias primas recibirán un nuevo empuje que rescatará a sus economías de la crisis. El tema surgió mientras entrevistaba a Alicia Bárcena, secretaria general de Comisión Económica para América latina y el Caribe (Cepal) de las Naciones Unidas.
Bárcena pronosticó una caída de alrededor del 40% en las inversiones extranjeras en Latinoamérica para este año, pero al mismo tiempo dijo que muchos países exportadores de insumos básicos se beneficiarán con la última suba del precio de las commodities. Según la Cepal, el precio promedio del petróleo aumentó 65% en los cinco primeros meses de este año, pero todavía está un 50% por debajo del valor más alto alcanzado a mediados de 2008. La soja, por su parte, subió un 15% en el primer cuatrimestre, pero aún está un 28% más bajo que a mediados de 2008.
Aunque los precios de las materias primas podrían seguir subiendo, debido al aumento de las importaciones chinas y las crecientes expectativas de una recuperación mundial, es probable que el promedio del precio anual del petróleo y del cobre sea "considerablemente más bajo" en 2009 que en 2008. El precio de la soja estará por debajo del promedio anual de 2008, pero no demasiado.
¿Cómo afectarán estos últimos aumentos a los gobiernos petro-populistas y soja-dependientes de la región? Se lo pregunté a varios economistas y coincidieron en que Venezuela, donde el petróleo constituye el 91% de las exportaciones, y Ecuador con el 62% de las exportaciones, son por lejos los que más dependen de las fluctuaciones de los precios de las materias primas.
Señalan que el reciente aumento de los precios ayudará a frenar un poco la caída económica de Venezuela y Ecuador, pero las opiniones están divididas sobre si será suficiente para salvar a ambos países de un colapso económico.
Alberto Bernal, director de investigaciones de Bulltick Capital Markets, estima que el petróleo terminará en u$s 75 el barril a fin de año. Con ese precio, Venezuela se las arreglará de alguna manera, porque siempre puede devaluar su moneda para pagar sus cuentas internas. Ecuador, en cambio, está dolarizado, y no podrá devaluar, observó. "Estoy mucho más preocupado por Ecuador que por Venezuela", dijo.
Pero Ricardo Hausmann, director del Centro de Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard, ve tanto a Venezuela como a Ecuador en una caída libre. Señaló que la producción de crudo en Venezuela está cayendo rápidamente por la desastrosa administración de la compañía petrolera estatal PDVSA, la falta de inversión en nuevas refinerías, y la estatización de empresas extranjeras.
Además, el gobierno mantiene gigantescos subsidios a la gasolina -la nafta en Venezuela cuesta u$s 0,12 el galón (3,785 litros)- que son cada vez más difíciles de sostener a medida que disminuyen los ingresos de la exportación de petróleo, agregó. Hausmann predice que las exportaciones venezolanas de petróleo caerán en u$s 18.000 millones este año.
Mi opinión: El reciente aumento del precio de las materias primas les dará un poco de oxígeno a las agobiadas economías de Venezuela, Ecuador, Argentina y Bolivia, pero no será de gran ayuda. A diferencia de otros países exportadores de materias primas, como Brasil, Chile y Perú, los gobiernos populistas de estos países han gastado más allá de sus medios, y no tendrán acceso a préstamos externos para reactivar sus industrias una vez que la economía mundial se recupere.
Chávez sabe que no le queda más remedio que cortar los subsidios masivos que dispuso cuando el petróleo cotizaba al doble que ahora, y está convirtiendo su gobierno en una dictadura electa para conservar el poder como sea. La reciente suba del precio del petróleo le dará un pequeño respiro, pero no será suficiente para detener la caída en picada de su economía.
"NO SORPRENDE que el presidente de Venezuela Hugo Chávez esté radicalizando su régimen ante los apremios económicos por la caída del precio del petróleo, respecto a 2008".
