El 24 de noviembre de 2011, la entonces secretaria penal del Juzgado Federal, María Paula Carena, denunciaba en Gendarmería que en el ámbito de su secretaría habían sustraído unos 15 kilos de drogas (cocaína y marihuana) y unos 27.000 pesos incautados a los narcos. Pero cuatro años después, quedó también en la mira como sospechosa. Al menos así es para la fiscalía que interviene en el caso, que ya pidió al juez sobrogante, el mendocino Walter Bento, que la indague por la posible comisión de delitos. La sospechas de la fiscalía sobre la exfuncionaria, surgieron a partir del expreso pedido de investigación de un tribunal mendocino, y también porque la ley establece que al secretario le corresponde la custodia de esos objetos y valores que, al parecer, sustrajo un exempleado a su cargo ya procesado, Rogelio Videla, dijeron ayer fuentes judiciales.
Si el juez Bento acepta el planteo del fiscal, los dos secretarios penales que tenía el juez Leopoldo Rago Gallo quedarán como imputados: el otro, Carlos Tacca, ya fue indagado por su responsabilidad en otro robo de drogas (unos 40 kg) y plata (alrededor de $40.000) que se atribuyen a otro empleado, Sergio Puentedura, detenido desde el 1 de junio pasado.
Curiosamente fue Puentedura el que se encargó de tomar testimoniales y recabar otras pruebas de ese primer escandaloso robo de estupefacientes y dinero.
El caso que promete complicar a Carena se había iniciado en noviembre de 2011, cuando una empleada que buscaba y no encontraba un ‘ladrillo’ de marihuana ligado a una causa que debía elevar a juicio oral. Paralelamente, un policía federal aseguró haber recibido una denuncia anónima por mensaje de texto, en el que le decían que un tal ‘Pedro’ vendía droga en su casa de Pocito, diciéndoles a los compradores que era la que se robaba el ‘Rogelio del juzgado’.
Para los pesquisas pronto quedó establecido que Pedro era Pedro Guiñez, a quien le secuestraron cocaína y marihuana. Y que Rogelio no era otro que el ahora exempleado Rogelio Videla Hadad.
Ambos fueron procesados por comercializar droga, pero al analizar la apelación de la defensa, un tribunal mendocino entendió que a Videla cabía atribuirle sustracción de medios de prueba (la droga y la plata) y no comercio de drogas. Dudó de su vinculación con Guiñez, confirmó el procesamiento contra este último por vender drogas. Y pidió investigar a Carena, que ahora quedó a un paso de ser indagada, indicaron.
