Reclusión perpetua por el homicidio triplemente agravado de Cristina Olivares: por alevosía (matar a un indefenso) por el concurso de dos o más personas y por el vínculo, pues un imputado era marido de la víctima y las otras dos acusadas lo sabían. Esa pena, la máxima del sistema penal argentino, pidieron ayer los fiscales Fabrizio Médici y Leticia Ferrón de Rago, para ese esposo sospechado, Miguel Angel Palma, su ex amante Rosa Videla y la cuñada de esta joven, Noelia Corvalán. Los defensores pidieron absolución (Ver aparte).
Para la fiscalía no hay dudas de que la tarde del 7 de julio de 2012, los tres unieron sus voluntades para emboscar a Cristina (26 años, madre de dos chicos), cargarla en la camioneta de su rival sentimental y matarla de una manera sin precedentes en la historia criminal sanjuanina. Aquella vez, en Calle 7 y Callejón Picón, la víctima no pudo defenderse porque le ataron las manos hacia atrás y murió de una manera dolorosa y agónica al recibir al menos 160 cuchillazos de Rosa Videla.
Además, los fiscales pidieron investigar por falso testimonio a un hermano de Videla, Antonio, por negar (otros lo contradijeron) que hubieran lavado en su casa la sangre del escenario del crimen: la camioneta de Rosa.
‘Éste fue un hecho que conmocionó a la sociedad por la premeditación, la frialdad y la crueldad contra una mujer indefensa… la sociedad espera una respuesta de ustedes’, dijo el fiscal Médici al finalizar su alegato ante los jueces Juan Carlos Caballero Vidal, Raúl José Iglesias y Silvia Peña Sansó de Ruiz (Sala I, Cámara Penal).
A su turno, el abogado de la familia de Cristina, Jorge Aguiar, coincidió con el pedido de fiscalía, pero además solicitó que se investigue si Miguel Palma (padre) participó en el hecho, ocultando el cadáver tras el crimen y dejándolo donde lo hallaron a media mañana del día siguiente.
Para los acusadores, quedó probado que esa tarde Cristina fue emboscada y reducida en la camioneta de Rosa, donde viajó un trecho con la conductora y Palma. Y que Corvalán le ató las manos con un cinto de su saquito para que Rosa la matara.
El próximo jueves a las 9, los acusados dirán sus últimas palabras. Luego, el tribunal dará su veredicto.
