Carlos Casavieja es uno de los favoritos a ganar la 8va edición de la Vuelta a San Juan en Libres y Masters. Es que el uruguayo, que lleva estampado el número uno en su espalda, alcanzó el título el año pasado y el viernes terminó segundo en la categoría Masters “B”. Pero la historia del charrúa es todavía más particular si se tiene en cuenta que su trabajo habitual es de plomero, mientras que a la noche es cuando puede salir a despuntar el vicio del ciclismo
“Si se deja voy a ganarla de nuevo”, disparó el ciclista integrante del equipo Peña San Cristóbal. Y si bien es consciente de que “hay muy buen nivel” y que “los corredores se preparan para ganar”, confía en su buena preparación que ya le dio rédito a fines de enero cuando ganó la Vuelta de Masters, en San Luis.
Durante el día Casavieja ejerce el oficio de plomero, mientras que en la noche sale a pedalear por las calles de Buenos Aires, donde vive actualmente con su familia. “Trato de agarrar todas las competencias que hay”, comentó el ciclista que este año apunta a quedarse con el Campeonato Argentino e incluso el Mundial de Masters.
Para esta edición el secreto del corredor es el mismo que el del año pasado: fugarse en las etapas más duras, como la que se corrió hoy cuando treparon dos veces el paredón del dique de Ullum. “Es una prueba larga e influye mucho el calor”, analizó el pedalero, mientras obedecía a su esposa, Daniela Reyna, que le sugería comenzar con los masajes en las piernas. Daniela reveló que lo acompaña siempre y comentó que se conocieron en Uruguay hace diez años pero que recién “logré capturarlo en Mayo del 2011”.
El sueño de Carlos ya se cumplió el año pasado cuando visitó por primera vez la provincia y se coronó ganador de la Vuelta de Masters.
