La oposición reclamó ayer que los ministros de Seguridad, Arturo Puricelli, y de Defensa, Agustín Rossi, se presenten en el Senado para informar sobre el envío de militares a las fronteras noroeste y nordeste del país.

Rossi, en tanto, negó que el Gobierno nacional evalúe la posibilidad de incorporar soldados voluntarios para destinar a tareas de control en las fronteras del norte del país. No obstante, ratificó que ordenó el envío de 4.500 efectivos de las Fuerzas Armadas para ejercer tareas de vigilancia y control fronterizo, ante la decisión de trasladar al conurbano bonaerense a integrantes de la Gendarmería que cumplían funciones en esa zona.

Senadores de la oposición solicitaron ayer -en el marco de la sesión por el canje de deuda- la presencia de Rossi y Puricelli para que den detalles sobre el desplazamiento de las fuerzas. Entre ellos, el peronista disidente Juan Carlos Romero planteó que ‘en el mundo no hay buenos ejemplos de involucrar a las fuerzas armadas con el delito del narcotráfico‘.

El gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, se quejó porque el gobierno nacional, para enviar gendarmes al conurbano bonaerense, le quitó efectivos a su provincia, y consideró la decisión ‘una medida electoralista‘. El ministro de Seguridad de Mendoza, Carlos Aranda, afirmó que el traslado de gendarmes desde esa provincia al conurbano ‘no‘ afectará la seguridad en el distrito cuyano ni se dejará de custodiar la frontera.

Fuente: DyN