Ni bien se hizo público que la bodega Peñaflor usa al ‘’enemigo’’ del mosto -el jarabe de maíz de alta fructuosa (JMAF)- para endulzar al ‘Frizzé’, uno de sus principales cócteles gasificados destinado al público joven, estalló un frente de tormenta en el sector vitivinícola. Ayer, la andanada de cuestionamientos no se hizo esperar y llovieron las críticas al accionar del principal elaborador y exportador argentino, aunque también se escucharon un par de voces en defensa del grupo empresario.
La crítica principal es que la bodega utiliza al rival del mosto en momentos en que la industria lleva adelante una cruzada para lograr en el país la aprobación de la ley del uso de jugos naturales -principalmente el mosto de uvas- para endulzar bebidas analcohólicas en lugar del edulcorante que proviene del maíz y que aseguran es perjudicial (ver aparte) a la salud. La desilusión se apoderó de dirigentes y productores ayer teniendo en cuenta que la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar) es la que impulsa el proyecto de ley, la misma que tuvo durante muchos años sentado en su directorio a un gerente de Peñaflor. Entre los que salieron a criticar están Ángel Leotta y José Molina, actuales vicepresidente y director respectivamente de Coviar. ‘’Tenemos el rival adentro. Estamos diciendo desde la Corporación que los jugos y bebidas endulzadas con jarabe de maíz atentan gravemente contra la salud y me asombra que una empresa de esta industria lo use”, dijo Leotta. ‘’Uno está luchando por imponer el uso del jugo de uva y este tipo de empresas nos deja muy mal parados, prioriza sus costos antes que la sostenibilidad del sector’’, agregó Molina. El diputado nacional Daniel Tomas también habló en contra. ‘’En un momento donde estamos haciendo todos los esfuerzos en beneficio de nuestra economía regional, quienes justamente usufructúan esa economía regional no usan el producto que estamos defendiendo y tratando de imponer que es el mosto o jugo de uva concentrado’’, lanzó el legislador. A la lluvia de críticas se plegaron los viñateros, y el presidente de la Asociación, Juan José Ramos, dijo que envió una nota al INV pidiendo que aclare la situación, ‘porque si bien el Frizzé no es un vino, la empresa lo promociona como ‘vino joven’ en su pagina web’’. Su par en la Federación, Eduardo Garcés, añadió que ‘aunque no esté prohibido, que lo use una empresa que dice defender la vitivinicultura es una falta de ética y moral hacia el consumidor y el productor’’. No obstante, el debate tuvo voces a favor, como la del gerente de Bodegas Argentinas, Juan Carlos Pina, que salió en defensa de uno de los socios de la entidad. ‘’No son vinos, son productos controlados por el Instituto Nacional de Alimentos y que en su composición declaran lo que tienen. Lo que hace la empresa es legal y no somos quiénes para decirle si lo que hace está bien o mal; si hay gente que cree que lo puede hacer, que lo haga’, desafió. Agregó que ‘estamos agradecidos de firmas que incursionan en estos productos dirigidos a un segmento del mercado al cual con los vinos convencionales no llegamos. Incluso nos permiten sacar un montón de litros de vino como componente de otro producto. Tenemos que ser innovadores y sacar nuevos productos’’. El gerente de la Cámara de Bodegueros de San Juan se acopló a la defensa y sostuvo que ‘no hay que demonizar a una empresa por usar un producto legal en un producto que no es vino. Es cierto que hay que impulsar un cambio, pero no hay que mezclar las cosas porque todas las bebidas dulces edulcoran hoy con jarabe de maíz’’.
