Un grupo de 5 empleados del municipio de Angaco lleva una semana atándose y encadenándose en los portones del edificio municipal. Liliana García, una de las trabajadoras, asegura que formaban parte de la planta permanente, que fueron despedidos sin motivos por el intendente José Castro y que continuarán con las medidas hasta que sean reincorporados. El jefe comunal respondió que el decreto, confeccionado en la gestión anterior y que dejó efectivos a los empleados, estaba lleno de falencias y que además se les dio de baja antes de que cumplieran los 6 meses que exige la ley para que puedan ingresar al Estado municipal. Castro afirmó que no los va a pasar a planta permanente y que sí les han ofrecido contratos.
