Un cabo de la Policía quedó sospechado anoche de haber matado de por lo menos un disparo a uno de los dos supuestos asaltantes, que lo atacaron a pedradas cuando estaba en un encuentro íntimo con una mujer en su auto en una ripiera de Chimbas.
El hecho ocurrió alrededor de las 21,15 en una ripiera ubicada en la prolongación de calle Mendoza, unos 500 metros al Norte del cruce con Centenario, en Chimbas.
Al cierre de esta edición, el policía había sido identificado sólo como el cabo Elizondo, con paso por el área de calabozos de la Central de Policía y último destino en una sede policial de Pocito, dijeron fuentes policiales. Del fallecido no había trascendido la identidad, sólo un apellido, Brizuela, que no pudo ser confirmado.
El propio Elizondo habría sido quien informó del ataque y de sus presuntos disparos defensivos en la Seccional 17ma., donde quedó secuestrado su auto, un Chevrolet Aveo, dañado por los disparos que efectuó desde adentro y también por las piedras con las que, se supone, lo atacaron los ladrones.
Esa versión es la que intentaba confirmar anoche el juez Benedicto Correa, quien dirigió en persona la investigación en la escena del crimen. Debía decidir si apresaba o no al policía.
Los investigadores trataban de establecer también si otro joven que ingresó al hospital Rawson a las 21,40 de anoche con un balazo en el costado izquierdo del abdomen, fue o no el otro sospechoso herido por el efectivo. Ese joven, identificado como Cristian Sebastián Aballay (22) habría dicho que fue atacado por otros sujetos con los que tiene problemas, en un descampado de la Villa Mariano Moreno, cercana al lugar donde ocurrió el homicidio.
