El número de oficiales en actividad que recibirán la formación académica a través de la Universidad Católica de Cuyo (UCCuyo) tendrá un tope. El cupo disponible es para casi 100 uniformados y la Jefatura de Policía invitó a participar, en una primera etapa, a comisarios, subcomisarios y a oficiales principales y ayudantes. Si la inscripción voluntaria supera el límite previsto, tal cual lo analizan las autoridades, los policías que podrán estudiar serán elegidos por la Jefatura y la Secretaría de Seguridad de acuerdo a sus antecedentes y de forma que no se vea afectada la operatividad de la fuerza, señaló el ministro de Gobierno Adrián Cuevas.

El objetivo del Gobierno apunta a la profesionalización de todos los policías y el cursado de alguna carrera de seguridad es obligatorio para los aspirantes. En el caso de los oficiales en actividad, que cursarán el Ciclo de Licenciatura en Seguridad Ciudadana (Ver claves), es voluntario ya que fueron invitados a participar. De todas formas, el interés por estudiar ha superado las expectativas, según dijo Javier Vera, decano de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.

La selección de los efectivos se hará teniendo en cuenta el desarrollo operativo de la fuerza policial. Cuevas explicó que si en una seccional se inscribe para cursar el comisario, el subcomisario y el oficial principal (los tres cargos jerárquicos de importancia), la dependencia quedaría acéfala durante el horario en el que estudiarán los uniformados. Ante esa situación, será la Jefatura quien defina cuál de los aspirantes puede inscribirse. Además, la elección se realizará en función de los antecedentes de los interesados y tendrá en cuenta a aquellos que tengan menos de 20 años de antigüedad.


CAPACITACIÓN

La formación intelectual y académica de los policías quedó en manos de la UCCuyo luego de un convenio entre la casa de altos estudios y el Gobierno provincial. Ante los índices de inseguridad, la gestión giojista busca la profesionalización de los uniformados para que cuenten con los conocimientos y la práctica necesaria para enfrentar las nuevas formas delictivas y tengan las herramientas para investigar y esclarecer los hechos. Por esa razón, la Católica creó siete carreras: dos diplomaturas para los agentes policiales y penitenciarios, la Tecnicatura y la Licenciatura en Seguridad Ciudadana para los cadetes, el Ciclo de Licenciatura para los oficiales en actividad y otras dos diplomaturas, una para los agentes que están trabajando y la restante para perfeccionar a los cuadros superiores. Las cinco primeras carreras comienzan el próximo 11 de abril y las últimas dos diplomaturas arrancarían en el segundo semestre, según dijo Javier Vera.

El límite en la inscripción para los oficiales en actividad está impuesto para no reducir la cantidad de policías que cumplen sus tareas de prevención o en la investigación de delitos. Los cupos están fijados por rango y son proporcionales a la la cantidad de efectivos en cada grado. Las vacantes para los comisarios son 2, para los subcomisarios son 10 y el resto se divide entre los oficiales principales y los ayudantes, jerarquías que tienen la mayor cantidad de efectivos.

La convocatoria para esos cuadros surgió a través de una invitación para capacitarse, por lo tanto, el cursado no es obligatorio. Las autoridades involucradas señalaron que existe una gran demanda de los uniformados por perfeccionarse que se superará las 100 vacantes previstas. Una fuente ligada al desarrollo de las carreras manifestó que si no hubiera interesados, la convocatoria se haría de manera obligatoria.