Con "mucho entusiasmo, plena mental y físicamente". Así se definió Mirtha Legrand ayer pasadas las 13.30, cuando volvió a América para comenzar la 41ra. temporada y su programa 5472, que abrió con un musical a cargo de Luli Salazar y compañía; y que anotó un pico de 7 puntos de rating. Envío que si bien estuvo marcado por la rutina de los debuts -saludos, elogios y agradecimientos-, las clásicas autorreferencias (incluido el decorado, con un panel de fotos personales) y temas varios; cumplió con lo que se venía anunciando: una fuerte impronta política. Enrique Pinti especialmente, y también Ricardo Darín -los dos amigos que la escoltaron en este regreso luego de tres meses de ausencia- estuvieron a tono con esta propuesta. Sin dejar de lado el humor, mantuvieron una charla que tuvo serios párrafos para la actualidad argentina.
El "disparate" de las candidaturas testimoniales, la inconveniencia para la democracia de la "doble pareja presidencial", la "estafa" de Scioli (actual gobernador de la provincia de Buenos Aires y candidato a diputado nacional por la misma), la inseguridad, el clientelismo político, la agresividad de la campaña y hasta las parodias de Gran Cuñado fueron algunos de los tópicos que abordó el trío.
Distendida y de buen humor -aunque no pudo con su genio y volvió a retar a un colaborador que la distraía "muchísimo" cuando le pedía el único corte del estreno- la "Chiqui" también contó sobre sus vacaciones en Las Vegas, mandó saludos a Susana y a China Zorrilla (ambas operadas de la cadera), comentó que su nieta Juana le había hablado desde España para desearle suerte, aseguró que este año entregaría el programa a horario y confesó su llamado al gobernador de Santa Fe para que ayudara a una familia necesitada que la conmovió por la tele.
"Siempre pienso que tengo 40 años…. ¿Será bueno eso?", subrayó su espíritu incansable, ese que volvió a pararla frente a cámaras.
"Nadie me obliga a hacer esto. La gente quiere los almuerzos, es una rutina maravillosa. Voy a estar acá mientras Dios me dé salud", dijo la diva, que -de todos modos- repitió "este puede ser mi último año", tal vez a modo de cábala.
El cuadro revisteril que tuvo como protagonistas a Luciana Salazar junto a Flavio Mendoza y Gisela Bernal fue el toque diferente del debut de la Legrand, que hoy, en una mesa netamente política, recibirá a Elisa "Lilita" Carrió y a Margarita Stolbizer.
