Después de que el caso del niño santafesino de 5 años, que pesa 116 kilos, alertara a todo el país, en San Juan dieron a conocer que hay casos de chicos de 11 años que pesan más de 100 kilos. Esto, según un relevamiento que realiza año a año Salud Pública. Este informe también dejó en evidencia que 1 de cada 3 niños de entre 6 y 11 años tiene problemas de sobrepeso u obesidad, por el sedentarismo. Ante esto, lanzarán un programa para hacerle seguimiento a cada uno de los casos (ver aparte).
Según los datos oficiales, de un total de 10.000 chicos encuestados, el 33% excedió su peso. Es decir que el 17% tiene obesidad (1.700 niños), mientras que el 16%, sobrepeso (1.600). Carmen Grassi, jefa de Materno Infancia explicó que la diferenciación de obesidad y sobrepeso está delimitada por el Índice de Masa Corporal (IMC). En los niños se diagnostica sobrepeso cuando su IMC es de entre 85 y 97, mientras que si esa cifra es mayor se considera que el menor es obeso.
La especialista dijo que, si bien los casos de chicos con más peso del debido no aumentaron significativamente en los últimos años, tienen signos de alarma que llaman la atención como por ejemplo los casos de chicos que cursan el 6to grado y que pesan más de 100 kilos, siendo que su peso debería ser menor a 50. "Esto tiene mucho que ver con el ingreso y el egreso. Es decir, los chicos comen mal y hace muy poca actividad física", dijo la profesional y aseguró que esto es muy difícil de revertir. Es que son cuestiones culturales y familiares muy arraigadas.
Además, si bien no dieron datos más precisos, dijeron que notaron mayor cantidad de casos en nenas. Sobre todo cuando están entrando a la adolescencia, se cree que esta prevalencia se da por el cambio hormonal que atraviesan a esa edad.
EL CASO SANTAFESINO
Mateo es el niño santafesino que con 5 años pesa 116 kilos. Su caso se dio a conocer luego de que fuera internado porque presenta diabetes, hipertensión arterial, colesterolemia, hiperglucemia. Al niño le realizaron análisis y electrocardiogramas, como parte del tratamiento para bajar paulatinamente de peso, que durará cerca de un año. Según la madre del chico que debería pesar 30 ó 34 kilos, Mateo diariamente va al jardín y juega con sus compañeritos dentro de sus limitaciones. Corre poco y hace natación. Pero le gusta mucho comer y mirar televisión o jugar con la computadora.
