Buenos Aires, 5 de junio.- El comité de crisis que busca evitar la propagación de la Gripe A definió hoy un marco de acción consensuado y desestimaron que vayan a aplicarse "cierres preventivos" de escuelas o el inicio adelantado de las vacaciones de invierno.

Los gobiernos de la Nación, de la provincia y de la ciudad de Buenos Aires decidieron que no obstante que a partir del lunes próximo, ante un caso sospechoso en una escuela, se cerrará el aula y se efectuará el aislamiento social-voluntario del alumno involucrado.

La reunión del comité, que engloba a unas 40 personas, entre funcionarios y técnicos, estuvo encabezada por el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y por la ministra de Salud, Graciela Ocaña, y duró unas tres horas.

Massa sintetizó la postura en torno a las medidas en el sistema educativo, al afirmar que "la salud es importante pero la educación también, en la medida que no afecte negativamente la salud de los chicos y es por eso que cerraremos aulas y no escuelas, salvo que se confirmen los casos sospechosos".

Ocaña aportó el informe diario de la dinámica de la influenza en Argentina y señaló que "hoy, de 20 casos, se confirmaron cinco positivos y 15 negativos, con lo cual seguimos en la tendencia de que un tercio de los análisis se confirman".

"En nuestro país, con estos cinco nuevos casos, tenemos registrados 168 casos", detalló la ministra, y pidió que "los padres de los chicos con síntomas no envíen a sus hijos a la escuela por siete días, porque en la escuela es el ámbito de mayor contagio".

Como dato de progresión y de caracterización de la pandemia, Massa puntualizó que "un 65% de los casos son de Capital y el resto de la zona norte de provincia de Buenos Aires, es decir de chicos que han tenido la posibilidad de viajar".

Por otra parte, el jefe de Gabinete advirtió que "utilizaremos todos los mecanismos del Estado para obligar a los sanatorios privados a prestar colaboración: se lo pedimos en los mejores términos y sabemos que algunos no están cumpliendo".

Massa se refirió así a clínicas privadas de Capital y provincia de Buenos Aires que se niegan a diagnosticar posibles casos de Gripe A N1H1. Ambos funcionarios fueron muy estrictos en la necesidad de controlar la higiene en el hogar, primera área de prevención, y en monitorear la aparición de los primeros síntomas: fiebre súbita, dolor de cabeza, tos moderada, dolores musculares y decaimiento general.