La tormenta del 24 de enero pasado dejó sin nada a Víctor Mariño y su familia, quienes sufrieron el derrumbe de la casa que habitaban en el predio del club. Entonces, al no contar con un lugar donde vivir, este joven jugador junto a su esposa Yamila y sus hijas Madeleine (7) y Reina (2), se trasladaron algunos metros hasta la sede de Matienzo para poder estar resguardados bajo un techo.