Lula Da Silva preguntó cuánto falta para terminar los estudios que revelen cuánto cuesta hacer el paso de Agua Negra, le respondieron que 7 u 8 meses, él reflexionó que era mucho tiempo porque a esa altura ya habrá terminado mandato, sugirió que se apuraran y el gobierno giojista contestó con un compromiso de acelerar los plazos, para intentar tener los números en 90 días y así, poder iniciar el proceso licitatorio antes de que el brasileño deje su cargo. La charla se dio en la reunión trilateral que mantuvieron el martes en San Juan los presidentes de Argentina, Chile y Brasil en el Centro Cívico y ayer fue relatada en detalle por José Luis Gioja, que se mostró feliz por el resultado. El acuerdo se debe a que el Banco Nacional de Desarrollo de Brasil (BNDES) podría ser una llave clave para cerrar el financiamiento del proyecto y con el apoyo que mostró Lula, sería más fácil.

Los presidentes de los países que integran el Mercosur le dieron su aval al túnel de Agua Negra en el documento final que suscribieron en la histórica cumbre que se realizó en San Juan el martes, pero el impulso más concreto se cocinó en la trilateral que el mismo Gioja gestionó. El gobernador aseguró ayer, en conferencia de prensa, a modo de conclusión: "Yo creo que los presidentes nos pecharon a nosotros".

Los últimos estudios del túnel ya se están haciendo y los resultados finales estarán en junio de 2011. Pero a partir del pedido de Lula, el gobierno sanjuanino deberá tener siete meses antes una concusión parcial que diga cuál es el costo aproximado de la obra. Dato que permitirá salir a buscar el financiamiento, como punto de partida para licitar la obra.

El acuerdo tiene implícita la idea de convocar a las empresas interesadas -una especie de prelicitación- antes de enero, cuando está previsto el recambio de autoridades en Brasil. Ayer, Gioja no quiso hablar de plazos y no dio nada por seguro, pero ante la insistencia de la prensa reconoció que la idea es esa.

El apuro se explica en que Lula ya dio varias muestras de respaldo al túnel -recibió a Gioja en 2008 en su despacho para hablar de la obra y le dio el OK a un crédito del BNDES para el estudio final- y que esté en el gobierno sería una ventaja a la hora de salir a buscar la plata. Ya sea porque podría abrir las puertas ante el BNDES o por la importancia que supone el apoyo del país más importante de Sudamérica para otras fuentes de financiamiento. Cosa que se podría complicar si no gana el candidato del oficialismo en las elecciones.

Las gestiones salieron redondas. Gioja resaltó ayer la posición que tomó Sebastián Piñera, la otra pata fundamental para concretar el túnel. Según Gioja, "lo mejor de todo, fue lo que dijo el presidente de Chile en la cumbre". En el plenario del Mercosur, el trasandino aseguró señalando al sanjuanino que "tenemos pendiente hacer el corredor bioceánico". Una frase que causó una grata sorpresa por su contundencia a favor de Agua Negra como una obra estratégica.

Cristina Kirchner, que dio el visto bueno el año pasado al firmar un compromiso con Chile para priorizar la obra, también empujó. Cuando presentaban la obra en la trilateral, Gioja contó que hablaron de hacer primero uno de los túneles -son dos, uno de ida y otros de vuelta- "para ver cómo funciona y la sorpresa fue que empezaron a poner cara fea los presidentes, dijeron hagamos los dos, sobre todo de parte de nuestra presidenta".