Desde que el Seminario Arquidiocesano de San Juan, que funciona en Pocito, abrió sus puertas hace exactamente una década, siempre tuvo nuevos inscriptos cada año que comenzaba el ciclo lectivo. Pero el 2010 fue la excepción. Por primera vez no hubo ingresantes al curso introductorio que se hace para formar sacerdotes. Y se da justo cuando la comunidad católica está celebrando el Año Sacerdotal, y la Arquidiócesis de San Juan cumple 175 años. Además, el próximo 25 de abril se llevará a cabo el Domingo del Buen Pastor, una jornada mundial en la que se reza por las vocaciones religiosas de todo el planeta.
"Desde que funciona el nuevo Seminario, esta es la primera vez que no hay postulantes. Esto tiene que ver con una crisis mundial que también se empieza a ver en San Juan. Esta sociedad no brinda las mejores condiciones para que aparezcan nuevas vocaciones sacerdotales", dijo el sacerdote Roberto Casasola, director del Seminario.
En la actualidad, hay estudiando en el lugar 27 seminaristas, según dijo el sacerdote. Pero cuando el nuevo edificio abrió sus puertas a fines de marzo de 2000, había 46 hombres que estaban preparándose para ser curas. En la actualidad, 13 de los seminaristas están cursando la primera etapa de la carrera y el resto está en la segunda. Esta institución es la que recibe las vocaciones que surgen en San Juan, pero también las de La Rioja. Hoy, 8 seminaristas son riojanos. Antes del 2000, había que estudiar para sacerdote en La Plata, porque el terremoto del "44 derrumbó el Seminario que había en San Juan y no volvió a levantarse hasta hace una década.
"Para ingresar hay que realizar un proceso interno y este año no hubo personas que realmente estuvieran maduras para entrar al Seminario. Pero ya estamos acompañando a unos 10 jóvenes que podrían ingresar el año que viene", dijo el padre Casasola. Es que al Seminario recién se llega cuando el sacerdote guía considera que el joven está preparado para encarar su misión vocacional. No se puede ingresar si no se tiene un guía espiritual que acompañe el proceso.
Lo que sucede en San Juan no es un hecho aislado, según afirmó Casasola. Incluso, el Papa Benedicto XVI lanzó un lema para el próximo 25 de abril, que dice: "El testimonio sacerdotal suscita vocaciones". Para la cabeza mayor de la Iglesia Católica, la falta de vocaciones tiene que ver con que los sacerdotes no son un referente fuerte entre los jóvenes. Y es en eso en lo que se está trabajando en la provincia. Es por eso que durante toda la semana, los sacerdotes locales están realizando un retiro espiritual en Pismanta, donde uno de los temas a tratar es la crisis vocacional.
"Tenemos que trabajar en esto y superar la crisis. Es por eso que comenzamos a ofrecer más retiros espirituales y jornadas destinadas a reforzar las vocaciones", aseguró Casasola.
Fue Benedicto XVI quien resolvió convocar a un Año Sacerdotal desde el 19 de junio de 2009, hasta el 2010. Fue para conmemorar los 150 años de nacimiento de Juan María Vianney, el santo patrono de los párrocos del mundo. Se trata de un lapso de tiempo especial en el que los sacerdotes deben promover el compromiso de renovación interior y dar testimonio de manera más contundente. Es decir, un año de reflexión vocacional.
