¿Quién mató a Bárbara Galleguillo de tres tiros el 14 de abril de 2014 en la chimbera Villa Dorrego? ¿Daiana Raquel Vargas? ¿La expareja de Vargas, Rubén Darío Corso? ¿O el hermano de este último, el ya fallecido Jonathan Gabriel Corso? Si la juez Silvia Peña Sansó (Sala I, Cámara Penal) tuviera que atenerse sólo a la versión de los dos acusados, sería cualquiera.
Vargas (20) llegó a juicio acusada de ser la autora de los tres tiros que quitaron la vida a la exconvicta. Y Corso (26), sospechado de ser partícipe principal. En la primera audiencia del juicio, intentaron desligarse instalando un confuso panorama.
Cuando todo pasó, Vargas había dicho que Galleguillo tenía un arma (una pistola 11.25) y discutieron. Que ella atacó e hirió con un cuchillo a la víctima. Y que los disparos letales ocurrieron en un forcejeo. Pero ayer le echó la culpa a Corso, directamente. Entre lágrimas, dijo que su ex discutió con Galleguillo, a quien ella no conocía. Que sintió dos disparos y lo vio entrar a él a la casa con el arma. Que discutieron y él le pegó a ella un tiro en el costado izquierdo de la cintura y trompadas en la cara. Que luego la hizo tomar el arma y disparar al aire. Y le exigió que se hiciera cargo del crimen.
También aseguró que siempre fue víctima de la violencia de Corso, pero el fiscal Gustavo Manini le remarcó su contradicción porque en la cárcel firmó un escrito en el que decía no sentirse amenazada.
¿Qué dijo Corso? este sujeto ya condenado a 3 años y 5 meses por robo (admitió que sale a robar pero sin armas) nunca había declarado, pero ayer rompió el silencio. Negó haber matado y haberle disparado a su ex (‘cómo voy a hacer eso si tenía un hijo mío en la panza’, dijo). Afirmó que su ex y la víctima sí se conocían y discutieron por los perros pitbull que él criaba y dejaba en la puerta, por si lo buscaba la Policía pues esa vez estaba prófugo y había ido un ratito a su casa, para luego irse al río.
Aseguró que Galleguillo le pegó un tiro a Vargas. Que ahí su hermano Jonathan Gabriel se fue por atrás, le quitó el arma y la mató de tres tiros. Y que desde entonces le decía que ‘la finada lo asustaba’, hasta que se suicidó.
Así de contradictorias fueron las versiones de los acusados. Pero no fueron los únicos: Daniel ‘Boris’ Moreno, que esa tarde bebía con la víctima, también cambió su relato: antes dijo que no vio quién la mató, pero curiosamente ayer dio un relato similar al de Corso y también culpó al muerto.
