Si gana Scioli:

El candidato presidencial Daniel Scioli (Frente para la Victoria) es proclive a evitar excesivas intervenciones estatales en la economía, pero su cercanía con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner -que ha mostrado un estilo contrario- generó cautela en los mercados y en los círculos empresariales, que estarán atentos a las primeras señales de su eventual gobierno, en caso de ganar el balotaje del próximo 22 de noviembre.

Su equipo buscará generar competitividad recortando los impuestos, sin devaluar el peso pero con un sistema de flotación controlado.

Scioli intentará bajar gradualmente la inflación y llevarla por debajo del 10 por ciento anual, de la mano de las inversiones privadas que prevé que lleguen al país atraídas por las certezas sobre el rumbo económico. A su vez, según sus asesores, las divisas permitirán liberar gradualmente el actual control de cambios, en primer lugar para que la industria pueda importar los insumos que necesita y, más adelante, abastecer de dólares al mercado minorista.

Se espera que Scioli recorte de a poco los costosos subsidios energéticos. Esto afectaría a la clase media, principal beneficiaria de la asistencia, pero Scioli espera compensarla al eximir a medio millón de argentinos del pago de un cuestionado impuesto sobre el salario.

Además, eliminaría impuestos a las exportaciones de economías regionales y bajaría los del trigo y el maíz, aunque no se espera al comienzo de su gestión un recorte en el gravamen a la soja. Respecto del pleito por deuda impaga que el país mantiene con los ‘holdouts‘, el oficialista ha dicho que buscará una negociación justa y una mayor flexibilidad por parte de los acreedores.

Si gana Macri

El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, ha dicho que levantará de inmediato las restricciones para adquirir divisas. Cree que esa medida atraerá las inversiones necesarias para evitar una abrupta devaluación del peso. La política monetaria de su Gobierno estará en línea con el objetivo de bajar la inflación y mantendrá a raya la emisión monetaria. Su equipo afirma que las divisas impulsarán proyectos productivos y de infraestructura sin necesidad de recurrir a la emisión.

Dijo que reducirá los subsidios energéticos a la clase media y probablemente compensaría el impacto con un alivio del impuesto a las Ganancias que pagan los trabajadores. Para el sector agropecuario, prometió eliminar las restricciones y los impuestos a la exportación de trigo y maíz, además de bajar gradualmente la alícuota que pagan las ventas externas de soja. Se espera que llegue a un acuerdo con los tenedores de deuda impaga, aunque podría haber mucha discusión sobre el monto a pagar para zanjar el pleito.

Fuente: Reuters