San Juan, 2 de junio.- El sorpresivo anuncio de abdicación del rey de España, provoca todo tipo de rumores o suposiciones para entender los motivos de la decisión, después de haber anunciado hace poco tiempo que no lo haría, y que, en cambio, iniciaría una recorrida por todo el país para recuperar la imagen perdida en la ultima década.
Los monarcas se toman todo el tiempo necesario para realizar anuncios de importancia y no será esta una excepción. Pero habrá que tener en cuenta que la precaria salud de Juan Carlos I, su crisis matrimonial, las sospechas de corrupción en su familia y reciente crisis política provocada por los resultados de las elecciones europeas, como gota final, han empujado al nieto de Alfonso XIII, de 76 años, a tomar esta históricas decisión.
Recordemos que en las citadas elecciones para el parlamento europeo, como informaba DIARIO DE CUYO la semana pasada, el pueblo español dio categóricamente la espalda a los partidos tradicionales que integran el arco parlamentario nacional, decantándose mayoritariamente por el grupo liderado por el joven profesor Pablo Iglesias que esgrimió la "renovación total de la vieja política".
A ello hay que sumar que una encuesta de hace poco menos de un mes ubicaba al príncipe Felipe, su heredero, en un lugar destacado en la consideración general por encima de su propio padre y de los dirigentes que gobernaron y gobiernan actualmente España. Aunque nunca lo había reconocido, ya que pensaba morir en el trono como ha prometido su prima Isabel II, reina de Inglaterra, Juan Carlos de Borbón y Borbón, se aleja de la escena pública con un futuro inmediato difícil, aunque su espíritu de borbón hace pensar que se dedicará a disfrutar lo máximo posible, sin dejar de aconsejar a su hijo y nuevo que rey, que ha crecido con una educación a imagen y semejanza de su rigurosa madre nacida princesa de Grecia.
