Faltaban minutos para las 4.30 de ayer cuando un intenso resplandor y un coro de bocinazos en la calle sacaba a más de uno de su cama en un sector del barrio Sutiagyf en Rawson. Había razones de sobra para semejante alarma: el resplandor eran las llamas que brotaban voraces del interior de un pequeño garaje de uno de los habitantes de ese complejo y trepaban hasta unos 10 metros, describieron ayer los vecinos del barrio. Eso justificaba también que los automovilistas que pasaban por Hipólito Yrigoyen detuvieran su marcha para alertar del siniestro. En segundos -dijeron- el lugar se llenó de policías y curiosos hasta que arribaron los bomberos, pero nada pudieron hacer: el fuego había destruido por completo el Fiat Palio que había dentro del garaje.
El dueño del vehículo, el arquitecto Martín Guzzo (38), se enteró del desastre en Mendoza, donde pasaba el fin de semana largo con su señora docente y sus dos chicos. Apenas arribó, supo que la policía tenía una primera hipótesis sobre lo que había pasado: alguien había rociado con combustible el techo de madera de su garaje (pensaba poner membrana en estos días) y esas llamas habían alcanzado su Fiat Palio naftero modelo 98, explicó ayer.
Es la teoría más razonable, porque el auto estaba parado desde el sábado cuando salió con su familia, y porque en el lugar no había electricidad o algún recipiente con combustible que pudiera haber originado las llamas.
¿Quién y por qué querría atentar contra el profesional? ‘No tengo idea de por qué hicieron algo así y ojalá se investigue para saber qué pasó porque estoy desconcertado, aunque es evidente que quisieron causarme un daño. De todos modos, estoy tranquilo porque no le pasó nada a mi familia y porque mis hijos ni siquiera vieron lo que pasó’, explicó ayer Guzzo.
El caso es investigado en la seccional 25ta.
