Luz Milagros Verón Boutet, la beba prematura dada por muerta al nacer y rescatada doce horas después de la morgue de un hospital chaqueño, será dada de alta en los próximos días, luego de que comenzaran a retirarle el respirador artificial. A su vez, la nena nacida el 3 de abril pasado ya no recibe antibióticos y la bomba que le suministraba leche cada dos horas, ahora lo hace cada 60 minutos.
La madre de la beba, Analía Boutet, informó que Luz Milagros ‘pesa 2,130 kilogramos‘ y agregó que ‘de a poco comienza a dejar el respirador artificial‘. Luego de la última operación que se le realizó a principio de julio, la beba ‘no toma antibióticos‘, sostuvo su madre, desde las puertas del Hospital Italiano de Buenos Aires, donde está internada.
La beba, que nació con 760 gramos, fue sometida a principio de este mes a una traqueotomía para preservar sus cuerdas vocales ante el riesgo que implicaba el uso prolongado de un respirador artificial y se le colocó un botón gástrico. Boutet dijo que la beba podría ser dada de alta en diez días.
El 3 de abril, los padres de la nena recibían un acta de defunción. Destino: la morgue del hospital Julio C. Perrando de Resistencia, Chaco. En un pequeño cajón cerrado, dentro de una heladera y con temperaturas bajísimas, soportó hasta las 22 del mismo día. Pasó doce horas en la morgue, pero sus papás la encontraron viva, con escarcha a su alrededor.
Tras ese episodio llegaba la renuncia del entonces director del hospital. También, cuatro médicos fueron separados de sus cargos específicos, pero que aún continúan realizando tareas en el mismo hospital.
Si bien sus funciones vitales mejoraron, el cerebro de Milagros funciona sólo al 10 por ciento y el daño, consideran los especialistas, sería irreversible. Consultada acerca de los posibles problemas neurológicos que puede tener la beba, la madre dijo que ‘se irán viendo con el tiempo‘ las posibles secuelas que pudiera tener.
Mientras tanto, Analía disfruta de cada gesto, de cada contacto. “Cuando está dormida, yo le hablo y ella empieza a parpadear, a despertarse”, contó en diálogo con Cadena 3. Y agregó: “Cuando la alzo y la saco de la incubadora se pone a mirar todo, ve que hay un mundo afuera”.
La casa de Analía y Fabián Verón (padres de la nena, que tiene cuatro hermanos) se encuentra en medio de tareas de acondicionamiento para recibir a la chiquita, que llevará allí una internación domiciliaria. Ambos han recibido ayuda desde el vecino más humilde hasta del Gobierno de la provincia, que se comprometió a financiar a través de fondos públicos la ampliación de la vivienda del barrio Güemes, en la localidad de Fontana, a 5 kilómetros de Resistencia. Allí vive la familia Verón Boutet, en una casa que está a dos cuadras de las vías. Son tres ambientes de material y techo de chapa.
En esa vivienda, la pareja tuvo heladería, hamburguesería y otros comercios. Fabián sumaba ingresos como remisero. Con la refacción, ya tienen planeado seguir buscando el comercio que les de réditos. Ahora la idea es una ‘despensa‘.
Fuentes: Télam, diario Clarín y 24siete.info
