La presidenta Cristina Fernández presentó ayer dos de los veinte aviones que se sumarán a la flota de Aerolíneas Argentinas y pidió a los gremios aeronáuticos "no interrumpir el servicio" para no "afectar al usuario". "El servicio no puede ser interrumpido por ninguna causa que no sea técnica", advirtió la jefa del Estado al hablar en el acto realizado en el Aeroparque Metropolitano para dar la bienvenida a las dos primeras aeronaves compradas a la brasileña Embraer.

Justificó entonces su pedido a los trabajadores del sector en que "un servicio público, como Aerolíneas o el agua, no puede ser paralizado" para que las consecuencias "no las pague el usuario y a la larga las terminan pagando los trabajadores y el país". "Este plan de negocios y desarrollo que iniciamos en Aerolíneas debe ser acompañado a fondo por sus trabajadores" que deben "dar buen servicio y no interrumpirlo", resaltó la presidenta. En su mensaje, pronunciado desde un palco instalado en la pista y con los dos nuevos aviones como fondo, la Presidenta defendió una vez más la reestatización de la firma. Señaló que de no haber sido por la vuelta al Estado de Aerolíneas Argentinas "hoy la Argentina estaría desconectada en toda su extensión, salvo los destinos rentables al exterior". Fernández agradeció a Embraer, a Brasil y al presidente Lula da Silva por "la buena voluntad para el financiamiento" en el pago de las nuevas aeronaves. Se trata de máquinas configuradas con 98 plazas, dotadas de la más moderna tecnología e ideales para rutas de cabotaje y regionales. La Presidenta estuvo acompañada en el acto por el ministro del Interior, Florencio Randazzo; el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi; y el titular de Aerolíneas, Mariano Recalde.